- Sólo una sociedad comprometida puede convertir los derechos de este sector en oportunidades reales: Carolina Viggiano.
El reconocimiento constitucional del pueblo afromexicano representa un avance que debemos celebrar, pero sólo una sociedad comprometida puede convertir esos derechos en oportunidades reales para este sector, consideró la senadora Carolina Viggiano Austria.
Al inaugurar el foro conmemorativo por el Día Internacional de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y Afrodescendiente, la legisladora destacó que durante siglos millones de estas mujeres sostuvieron familias, preservaron culturas, transmitieron conocimientos, defendieron su identidad, enriquecieron a nuestras comunidades, pero también enfrentaron la discriminación y la exclusión sin renunciar a su dignidad.
Cada 25 de julio recordamos el encuentro celebrado en Santo Domingo, República Dominicana, en 1992, donde mujeres afrodescendientes de toda América Latina y el Caribe decidieron transformar una historia compartida de exclusión, en una agenda compartida de esperanza.
Aquel encuentro dejó una enseñanza que sigue vigente: “ninguna democracia está completa mientras existan personas cuya voz siga siendo ignorada”.
Como presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores África, Viggiano Austria manifestó estar convencida de que también es momento de transformar la manera en que miramos al continente africano; debemos reconocerlo por sus capacidades, su creatividad, innovación y talento.
Refirió que es una de las regiones con mayor dinamismo demográfico y con un enorme potencial económico, científico y cultural.
En ese contexto, reiteró su compromiso de continuar con el impulso de una agenda que coloque la dignidad humana en el centro de las decisiones públicas, que combata toda forma de discriminación y que fortalezcan los derechos de todas las personas sin excepción.
La senadora de Morena, Diana Yudith Miranda Salazar, dijo que las barreras derivadas de la discriminación racial, la desigualdad de género y la exclusión social son desafíos que comprometen a toda la sociedad para que las mujeres afrodescendientes tengan las mismas oportunidades para desarrollarse plenamente.
La diversidad es una de las mayores fortalezas de nuestras naciones; reconocer y valorar las raíces afrodescendientes significa enriquecer los principios de igualdad, respeto y dignidad humana, que deben guiar todas y cada una de nuestras acciones
Por el PT, la senadora Yeidckol Polevnsky Gurwitz explicó que en el caso de América Latina, Brasil es el país que tiene el mayor número de población afrodescendiente, con el 50 por ciento; le sigue Cuba, con el 35 por ciento, y el resto de las naciones del continente tienen una presencia e influencia importante.
En tanto, Francisco Mariano Pérez, director general del Centro de Estudios de las Culturas Africanas (CECA), se pronunció por que las y los senadores revisen la igualdad de condiciones laborales, a fin de evitar que haya discriminación en cuanto al desarrollo de ciertas actividades, pues explicó que hay cadenas de restaurantes en los que por el color de piel se designan o no ciertas responsabilidades.


