- La CDMX enfrenta una grave crisis de escasez de agua, a causa de factores estructurales, geográficos, demográficos y ambientales
La Comisión Permanente del Congreso de la Ciudad de México aprobó una proposición para exhortar al titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua y a las personas titulares de las 16 alcaldías a realizar mayor difusión sobre el funcionamiento y beneficios del c5 del agua y la línea h2o*426.
“La Ciudad de México enfrenta una grave crisis de escasez de agua, derivada de una combinación de factores estructurales, geográficos, demográficos y ambientales. Este problema amenaza la calidad de vida de sus habitantes y la sostenibilidad del desarrollo urbano”, afirmó el diputado Manuel Talayero Pariente (PVEM), al presentar el punto de acuerdo a nombre de su grupo parlamentario.
Expuso que el derecho humano al agua es un principio fundamental reconocido internacionalmente, que establece que todas las personas tienen derecho a disponer de agua suficiente, segura, aceptable, accesible y asequible para uso personal y doméstico.
“Este derecho es esencial para la vida, la salud y la dignidad humana, y su garantía es crucial para el desarrollo sostenible y la igualdad social; además en 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Resolución 64/292, reconociendo el derecho humano al agua y al saneamiento como un derecho esencial para el pleno disfrute de la vida”, resaltó el legislador,
Según la propuesta presentada por el PVEM, México presenta una distribución desigual de los recursos hídricos, ya que el 70 por ciento del agua se concentra en el sureste del país, mientras que el 77 por ciento de la población y la mayoría de las actividades económicas están en el norte y centro, regiones con menor disponibilidad hídrica, y más del 50 por ciento del territorio enfrenta estrés hídrico severo, ya que la demanda de agua supera su disponibilidad.
Finalmente, Talayero Pariente expresó que “aunque zonas centrales tienen un suministro relativamente estable, áreas periféricas y marginadas sufren cortes prolongados o acceso limitado al agua potable. Más de 1.5 millones de personas dependen de pipas de agua para su abastecimiento”.

