Condecoran a la UAM como “Regeneradora de vida y paz”

Cultura
  • Destacan su labor en la restauración de ecosistemas
  • Su modelo académico y vinculación territorial la posicionan como actor clave ante la crisis ambiental

Xochimilco se convirtió en el epicentro de un esfuerzo global por replantear la relación entre sociedad y naturaleza, durante la 3ra Cumbre Internacional Vida y Paz 2026, donde comunidades, academia y actores políticos se reunieron para impulsar su reconocimiento como ecosistema sujeto de derechos. Durante el evento, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) recibió la condecoración internacional como “Regenerador Honorífico de la Vida y la Paz”.

La Unidad Azcapotzalco de la Casa abierta al tiempo, fue homenajeada por su trabajo en la restauración de ecosistemas urbanos y su compromiso con la recuperación de cuerpos de agua en México, con especial atención en el rescate de la laguna La Piedad; labor encabezada por la doctora Fabiola Sosa Rodríguez, profesora e investigadora del departamento de Economía y jefa del Área de Investigación en Crecimiento Económico y Medio Ambiente de la misma sede.

La distinción fue recibida por la rectora de la Unidad Azcapotzalco, doctora Yadira Zavala Osorio, junto con la académica.

El galardón se brindó en un contexto marcado por la crisis ambiental y la disputa por los recursos naturales. En el encuentro se impulsó una agenda centrada en la defensa del sistema lacustre de Xochimilco con mesas temáticas sobre derechos de la naturaleza, gobernanza participativa, chinampería regenerativa y cultura de paz. El objetivo fue construir un panorama riguroso sobre lo que se está haciendo y los retos pendientes para su conservación.

Esta insignia forma parte de una iniciativa internacional que busca distinguir a instituciones y actores que contribuyen a la regeneración del equilibrio entre la sociedad y la naturaleza, a través del conocimiento, el territorio y la gobernanza, desde un enfoque de cultura de paz y sustentabilidad. La retribución fue entregada por Amalia Salas Casales, conocida como la “abuelita Amalia”, figura clave de los pueblos originarios en la defensa de la región chinampera.

En este mismo espacio, la doctora Sosa Rodríguez compartió la labor que encabeza para el “Rescate de la Laguna La Piedad, Cuautitlán Izcalli” dentro de la mesa Cultura de Paz; proyecto en la cual trabajan más de 15 profesoras y profesores de las Unidades Azcapotzalco, Iztapalapa y Xochimilco, quienes forman parte de las Divisiones de Ciencias Sociales y Humanidades, Ciencias Básicas e Ingeniería, Ciencias y Artes para el Diseño, y Ciencias Biológicas y de la Salud.

“Este distintivo se otorga a quienes promueven la cultura de la vida y de la paz. En nuestro caso, tiene que ver con la restauración de ecosistemas, porque la degradación ambiental genera conflictos sociales que son resultado de la búsqueda por el control del agua, del territorio y de los recursos naturales”, explicó la investigadora.

Subrayó que estos procesos tienen impactos directos en la vida de las comunidades. “Cuando se deterioran los ecosistemas, se afecta la salud, las actividades y la calidad de vida de las personas. Por eso, su rescate y restauración es también una apuesta por la paz”, señaló.

Uno de los casos emblemáticos en la Cumbre, es el proyecto UAM-EPIC impulsado por la Universidad en casi una década, un modelo innovador de restauración socioambiental que articula la docencia, la investigación y la vinculación de la comunidad universitaria con las comunidades mediante la participación del alumnado en procesos reales de intervención territorial.

“Los problemas ambientales son complejos y requieren soluciones integrales. Por eso nos desempeñamos de manera transdisciplinaria, con economistas, ingenieros, sociólogos, abogados, arquitectos, diseñadores y especialistas ambientales, entre otros”, puntualizó Sosa Rodríguez.

Este modelo ha permitido la formación de más de 900 estudiantes de licenciatura y posgrado, quienes han desarrollado una comprensión integral de los desafíos ambientales y una participación en su atención.

En la clausura del Foro “Xochimilco-Ecosistema sujeto de derechos”, el alumnado de la UAM recibió un encargo simbólico por parte de los pueblos originarios para continuar con la defensa de los territorios y la regeneración de los ecosistemas.

“El trabajo que hacemos tiene un gran impacto social y debe ser visibilizado. La Universidad forma capacidades y compromisos que serán fundamentales en las próximas décadas”, enfatizó la académica.

La Cumbre también sentó las bases para avanzar en el análisis jurídico de los ecosistemas como sujetos de derechos, una propuesta que será impulsada desde el ámbito legislativo.

En este proceso, las diputadas Magdalena Núñez Monreal y Josefina Anaya Martínez participaron en las actividades de la Cumbre e impulsarán esta  iniciativa, con miras de avanzar en el reconocimiento de los ecosistemas y cuerpos de agua como sujetos de derechos en el marco jurídico nacional.

Como parte de los acuerdos, se llevó a cabo la firma de una Declaratoria para nombrar a Xochimilco como Santuario de Vida y Paz, en respuesta a las múltiples presiones ambientales que enfrenta este territorio.

Frente a este panorama, la participación de la UAM no solo plasma su compromiso institucional, también su papel estratégico en la construcción de alternativas ante la crisis socioambiental. Desde la investigación, la formación del alumnado y la vinculación con comunidades, la Universidad reafirma su vocación pública como agente activo en la defensa de la vida, el territorio y la paz, en un momento en que el futuro de los ecosistemas urbanos exige acciones urgentes y sostenidas.