CIDH llama a salvaguardar los derechos humanos y avanzar en la transición democrática en Haití

Internacional

Washington, DC—La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) toma nota de la conclusión del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití y del inicio de un período de transición interino. La Comisión subraya la necesidad de que esta transición esté guiada por la protección de los derechos humanos, la restauración del Estado de derecho y la creación de condiciones propicias para elecciones libres y justas.

El 7 de febrero de 2026 concluyó el mandato de dos años del CPT, y el Primer Ministro Didier Fils Aimé y el Consejo de Ministros asumieron responsabilidades de gobernanza. En este contexto, la CIDH observa que el progreso en la restauración de la seguridad sigue siendo esencial para la protección de los derechos fundamentales en Haití. En particular, la Comisión subraya la importancia de prevenir que la violencia siga socavando la estabilidad nacional y el disfrute de los derechos, y de garantizar que cualquier despliegue de seguridad, incluidos aquellos autorizados bajo la Resolución 2793 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se lleve a cabo en estricta conformidad con las normas internacionales de derechos humanos.

La CIDH también toma nota de la presentación del “Pacto Nacional para la Estabilidad y la Organización de Elecciones” por parte del Primer Ministro el 23 de febrero de 2026. El Pacto, firmado por diversos actores haitianos destacados, reafirma las responsabilidades ejecutivas interinas del Primer Ministro y su Consejo de Ministros, mientras que enfatiza el compromiso del gobierno con la organización de elecciones.

La Comisión también destaca la relevancia del continuo apoyo técnico y financiero a las instituciones nacionales, incluida la Policía Nacional de Haití y la Oficina Nacional de Identificación, como parte de los preparativos para las elecciones y los esfuerzos de estabilización.

Al mismo tiempo, la Comisión recuerda que Haití continúa enfrentando necesidades humanitarias agudas, donde una parte significativa de la población se ve afectada por la inseguridad y las dificultades. En este sentido, la CIDH toma nota de la indicación del Primer Ministro de que sus prioridades incluyen abordar las urgencias inmediatas de las poblaciones más vulnerables, incluido el acceso a alimentos, atención médica y vivienda. La CIDH enfatiza que la seguridad y la dignidad deben avanzar juntas, y que las autoridades interinas deben garantizar que las medidas adoptadas durante este período sean coherentes con las obligaciones de Haití bajo el derecho internacional de los derechos humanos y los estándares interamericanos.

La CIDH insta a las autoridades haitianas a garantizar que esta fase de transición incluya consultas y diálogos nacionales estructurados e inclusivos, orientados a fomentar la unidad y construir un proceso político estable y favorable. Asimismo, la Comisión hace un llamado a la comunidad internacional y a las organizaciones multilaterales para que proporcionen un apoyo sostenido y coordinado que priorice la protección de los civiles y el fortalecimiento de las instituciones democráticas, respetando a la vez la necesidad de que el proceso sea dirigido y asumido por los propios haitianos.

Considerando la desproporcionada vulnerabilidad de mujeres y niñas ante la violencia en situaciones de conflicto, la CIDH recuerda que los Estados deben implementar la Resolución No. 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre mujeres, paz y seguridad, junto con la Agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad de la ONU, lo cual también está en consonancia con la posición expresada en noviembre de 2025 por la Plataforma de Mecanismos Independientes de Expertos sobre la Discriminación y la Violencia contra las Mujeres. Estas requieren que las mujeres participen en los procesos de toma de decisiones para resolver situaciones que impliquen conflictos armados, y que los Estados adopten medidas para proteger a mujeres y niñas de la violencia en sus diversas formas. Esto es especialmente relevante en Haití durante el periodo de transición.

La CIDH reitera su compromiso de monitorear de cerca la situación de derechos humanos en Haití y de desplegar todos sus mecanismos disponibles para apoyar la implementación de la Hoja de Ruta de la OEA para la Estabilidad y la Paz en Haití, y otras iniciativas de la comunidad internacional.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región, y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está compuesta por siete miembros independientes, elegidos por la Asamblea General de la OEA en su capacidad personal, y no representan a sus países de origen o residencia.