- Latinoamérica debe mejorar sus instituciones para aprovechar sus activos estratégicos
- México posee ventajas productivas, tecnológicas y geográficas
América Latina y el Caribe deben ampliar sus relaciones estratégicas, fortalecer sus instituciones e incrementar su capacidad de análisis para capitalizar los cambios del orden mundial, planteó un equipo de alto nivel convocado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) al presentar en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, un informe con propuestas para el desarrollo de la región.
El documento advierte que los recursos naturales, el talento humano, el potencial industrial, el tamaño del mercado y el peso cultural de los Estados latinoamericanos no se traducirán por sí solos en mayor bienestar. Para obtener beneficios, apunta, se requieren planes claros, acuerdos sobre temas concretos y una política internacional que evite adhesiones rígidas.
Titulado Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica, el estudio fue elaborado por 13 especialistas de 12 países. La comisión tuvo como copresidentes a la doctora Michelle Bachelet y el doctor Iván Duque, expresidentes de Chile y Colombia.
El maestro José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, convocó al grupo a finales de 2024 ante las transformaciones políticas y económicas que modifican los intercambios entre naciones, los flujos comerciales y las cadenas de producción.
En tanto, el doctor Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrante del equipo, señaló que la seguridad, la economía y los valores constituyen tres campos clave para las decisiones de política exterior. “Hacia el mundo, la política más apropiada para potenciar la agencia internacional del área latinoamericana es diversificar opciones, evitar alineamientos rígidos, multiplicar acuerdos y extender las facultades de análisis y acción geopolítica”, expuso.
La doctora Bachelet destacó que los trabajos del panel de especialistas no se limitaron a describir riesgos. “Lejos de enfrascarnos en el diagnóstico y las señales de alarma, la Comisión se dedicó a pensar en posibilidades y a buscar soluciones”, afirmó.
La expresidenta chilena sostuvo que los países latinoamericanos y caribeños poseen recursos que han adquirido mayor relevancia en el escenario global. Entre ellos figuran sus bienes naturales, industriales, humanos y financieros, además de su condición de zona libre de armas nucleares y guerras entre Estados.
El informe incluye recomendaciones para la nación mexicana, a la que se le atribuyen ventajas por su cercanía con Estados Unidos, por su integración con América del Norte, su base manufacturera, el talento especializado y su posición como enlace entre distintas regiones. A estos factores se suma la cultura, el patrimonio, el turismo y la tradición diplomática. También se menciona el potencial del litio de Sonora y recomienda avanzar desde la extracción hacia procesos con mayor valor agregado.
Otro reto se encuentra en el comercio regional, al conformar un mercado de 660 millones de personas, pero el intercambio entre sus economías equivale a solo el 14 por ciento de sus exportaciones. El organismo recomienda ampliar los destinos comerciales para reducir la dependencia de un solo socio.
Brian Winter, especialista en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, consideró que el panorama abre “una gran oportunidad para México y para todo el hemisferio”, siempre que el conjunto de países abandonen un papel pasivo y definan rutas acordes con sus intereses.


