Javier Divany Bárcenas
La coordinación estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía, Beatriz Mojica Morga, propuso establecer una mesa de diálogo para avanzar en el resarcimiento del daño social en el estado de Guerrero, donde mencionó El Charco y la carretera que continúa inconclusa; Aguas Blancas y las familias que siguen esperando mejores condiciones de vida; la Sierra y la necesidad de una carretera que atraviese la región; e incorporó a los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa entre las heridas que Guerrero todavía tiene abiertas.
Tras la reunión de este miércoles en Chilpancingo, entre Beatriz Mojica Morga y el exrector Javier Saldaña Almazán, quienes habían competido por la coordinación estatal de los Comités, ahora trabajarán por la defensa de la 4T, durante un encuentro de unidad e inclusión.
Mojica reconoció a Saldaña como un hombre que ha trabajado por la Universidad y por la educación en Guerrero, así también a su equipo, sus recorridos por el estado y el trabajo realizado durante el proceso interno.
“Muchos venimos desde abajo”, dijo Mojica al hablar de un Guerrero marcado por la pobreza, pero también por generaciones de familias que han buscado abrirse camino mediante el trabajo, la educación y la organización social.
Recordó que comenzó a participar en política a los 15 años, cuando en Ciudad Altamirano surgía el Frente Democrático Nacional. Las reuniones, relató, se hacían debajo de un tamarindo en Pungarabato.
Ahí llegaban campesinos a escuchar y discutir. Los jóvenes ayudaban después a repartir volantes, cuidar casillas y acompañar la organización política. “Yo soy de una familia campesina”, recordó.
Javier Saldaña encontró en esa historia puntos de contacto con la suya y habló de pobreza y de las dificultades que enfrentan los jóvenes cuando quieren estudiar y no encuentran oportunidades cerca de sus comunidades.
Explicó cómo esa experiencia terminó por colocar a la educación en el centro de su vida pública. Recordó también la expansión de la Universidad hacia comunidades históricamente marginadas y la apertura de espacios para indígenas y afromexicanos.
Mojica dejó claro que la unidad que propone después del proceso interno no significa borrar diferencias ni pedir que quienes participaron renuncien a su identidad.
“Para lograr la unidad también tiene que haber inclusión”, planteó.
Habló de reconocer capacidades, experiencias, talentos y aportaciones, y mencionó expresamente a Saldaña entre quienes deben ser reconocidos en la nueva etapa.
Después sintetizó su concepción del acuerdo: quien gana no gana todo y quien pierde no pierde todo. La unidad, sostuvo, se fortalece cuando los actores son capaces de reconocerse en su diversidad, escucharse y encontrar las causas que les permiten continuar caminando juntos.
Saldaña Almazán confirmó que entre ambos ya existe comunicación. Dijo que con “Bety” ha mantenido una relación “muy horizontal” y colocó los temas planteados en el encuentro —educación, caminos, comunidades marginadas y reconocimiento de las luchas sociales— como asuntos de convicción y no de capricho.
Hombres y mujeres ligados a distintas etapas de la izquierda y la lucha social de Guerrero como: René Lobato Ramírez, Yahir Alejandro Flores Cabañas nieto de Lucio Cabañas, Javier Martínez, Florentina Rosario, viuda de Genaro Vázquez; Teresa Bautista, David Molina Francisco, Guillermo Sotelo, Óscar Chávez, José Legorreta, Leopolina Cruz Ventura, Elías García Vallejo y Ofelio Martínez, así como el exrector José Alfredo Romero, acompañaron a la nueva dupla.


