- Si el teatro no nos sacude ni cambia, entonces no cumple su misión, Miguel Ángel Morales
- Interpreta a Arcadio Coyote, pregonero y figura liminar entre los vivos y los muertos
- Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico
- De viernes a domingo
En el corazón del relato que es Ánimas, mascarada de espectros vive un personaje que no es solo narrador ni solo actor: es médium, puente, memoria encarnada. Arcadio Coyote, interpretado por Miguel Ángel Morales, es el alma antigua de una tradición escénica y el grito vigente de una humanidad herida.
La obra, dirigida por Rafael Pardo y escrita por Fernando Martínez Monroy, es un viaje entre lo sagrado y lo profano, la tragedia y la ironía, la leyenda y la carne viva. Cada función es un rezo teatral y una celebración del relato como resistencia. Elenco, lenguaje escénico y un espacio cargado de historia —la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico— hacen de este montaje una experiencia.
La puesta en escena toma como punto de partida la cosmovisión católica popular sobre la muerte, el castigo y el arrepentimiento, y desde ahí plantea una mirada crítica, poética y humana sobre la violencia, la culpa y el perdón. Cada espectro en escena lleva consigo una historia marcada por la marginalidad, la pasión, el deseo o la venganza. Estas historias se entrelazan con elementos del teatro clásico español, la farsa, el auto sacramental, la narración oral, teatro de sombras y títeres.
En el centro de esta mascarada se encuentra Arcadio Coyote, un pregonero que funge como maestro de ceremonias, narrador y figura liminar entre los vivos y los muertos. Interpretado por Miguel Ángel Morales, Arcadio es un personaje complejo, forjado en el abandono, la calle y la astucia. Morales, con más de tres décadas de experiencia en los escenarios, ha construido este personaje a lo largo de más de una década de trabajo e investigación.
“Arcadio es un hombre que se hizo solo. Fue abandonado, vivió sin amparo y aprendió observando. Es sensible, contradictorio, feroz y profundamente humano”, afirma Morales. “Él inventa a los otros personajes. Los convoca. Les da cuerpo. Es creador de las leyendas, protagonista entre los protagonistas.”
Arcadio dialoga en escena con Corvus, un títere cuervo que encarna su alter ego. Este juego escénico constituye uno de los retos actorales más importantes de la obra. “Hablar con el cuervo es disociar el cuerpo, la voz y el pensamiento. Es coordinar dos seres en uno. Y al mismo tiempo sostener el dolor, la tragedia y el humor”, señala el actor. “Es el personaje más exigente que he interpretado en 38 años de carrera.”
El montaje ha sido concebido como una experiencia que articula diferentes lenguajes teatrales y disciplinas artísticas. El elenco está integrado por Juan Ignacio Aranda, Lisbi Cuéllar, Antonio Rojas, Miguel Ángel Morales, Lorelí Mancilla, Alicia Lara, Esteban Montes, Valentina Gerberoff y Rogelio Villegas. La música en vivo, interpretada con flauta transversa y violín, a cargo de María Vakorina y Eduardo Espinosa, no solo ambienta, también dialoga con la escena, potencia las emociones, la tensión y la atmósfera de cada relato.
La obra propone una reflexión profunda sobre el papel del teatro como acto de memoria, cuestiona la vigencia de las leyendas y el poder de la palabra como vehículo de redención. “Las pasiones humanas no cambian. Las leyendas siguen siendo un espejo. Nos guste o no, seguimos cometiendo los mismos errores”, dice Morales. “Y si el teatro no nos sacude, no nos cambia, entonces no ha cumplido su misión.”
Ánimas, mascarada de espectros invita al espectador a escuchar, observar, dejarse interpelar por los espectros y, quizá, encontrar en sus relatos una forma de reconciliación con su propia historia. Las funciones son los viernes 19:30 hr, sábados 18:00 y 20:00 hr y domingos 18:00 hr, en la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico (Av. Revolución 1500). La temporada será muy corta. Boletos a la venta.

