- El encuentro destacó el valor de la colaboración interinstitucional frente a los desafíos de la educación superior
El Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Estado de México (CEM), celebró sus primeras cinco décadas con una ceremonia que reunió a autoridades educativas, estudiantes, profesores, egresados y miembros de distintos sectores para reconocer su historia de innovación y vinculación con su entorno.
Al acto asistió como invitado el doctor Gustavo Pacheco López, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), institución que, al igual que el ITESM, contribuyó a ampliar y diversificar la oferta educativa durante un periodo decisivo para el desarrollo de la educación superior.
El doctor Pacheco López recordó que, hace poco más de medio siglo, México enfrentaba una insuficiencia de oportunidades para que la población pudiera acceder a la educación superior, lo que llevó durante los años setenta a una expansión de las opciones educativas. En ese contexto nació la UAM y se consolidó la presencia del Tecnológico de Monterrey en el área metropolitana.
“La presencia del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en el área metropolitana de la Ciudad de México fue una decisión estratégica”, señaló el rector de la UAM, quien destacó además la relevancia de la capital como un espacio en el que convergen importantes capacidades académicas, científicas y de innovación.
El Rector General de la Casa abierta al tiempo también resaltó los vínculos entre ambas instituciones, de manera puntual entre la Unidad Azcapotzalco de la UAM y el ITESM CEM, debido a su cercanía geográfica y a la relación histórica con la zona industrial de Vallejo, Tlalnepantla, Atizapán y Naucalpan. “La vinculación ha sido histórica”, afirmó.
La historia de esta sede del ITESM comenzó a escribirse el 9 de septiembre de 1976, cuando la entonces Unidad Estado de México inició actividades en Atizapán de Zaragoza. En aquel momento contaba con 276 estudiantes de preparatoria, 52 de profesional y 27 colaboradores, en una superficie de 3,600 metros cuadrados. Bajo el liderazgo del profesor César Morales Hernández, primer director del campus, aquella iniciativa comenzó a crecer hasta convertirse en una de las comunidades educativas más importantes de la región.
Durante la ceremonia se destacó que el campus ha sido escenario de distintos momentos de innovación y expansión, entre ellos la primera conexión con el Satélite Morelos, experiencia que contribuyó al desarrollo de la educación a distancia y reforzó la vocación del ITESM por establecer vínculos con otras instituciones y sectores.
La celebración tuvo como eje la metáfora del universo, las estrellas y las supernovas para simbolizar la evolución de la comunidad. En ese contexto, el rector del ITESM, doctor Juan Pablo Murra, señaló que el plantel ha sabido responder a los cambios sociales, tecnológicos y ambientales que han marcado las últimas cinco décadas: “Nuestro querido CEM ha sabido transformar la incertidumbre en aprendizajes, los desafíos en oportunidades y las nuevas preguntas en caminos para avanzar”, afirmó.
Subrayó que, más allá de los avances tecnológicos y académicos, permanece la responsabilidad de formar personas capaces de tomar decisiones con criterio y actuar frente a problemas para los que todavía no existen respuestas. También destacó la importancia de la investigación, el emprendimiento y los proyectos sociales como herramientas para conectar el conocimiento con las necesidades de las comunidades.
En su intervención, el rector Murra puso la mirada en las próximas décadas y sostuvo que el futuro estará marcado por nuevos descubrimientos y desafíos. “Los próximos 50 años traerán nuevas preguntas, descubrimientos y desafíos, pero también encontrarán a una comunidad preparada para enfrentarlos con talento, colaboración, creatividad y esperanza”, expresó.


