Redacción
En el marco del Día Mundial de la Sepsis, que se conmemora cada 13 de septiembre, especialistas destacaron la importancia de mantener medidas rigurosas de prevención de infecciones durante procedimientos invasivos como cirugías y colocación de catéteres, ya que una infección asociada puede evolucionar hacia sepsis.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año se registran cerca de 48.9 millones de casos de sepsis y 11 millones de muertes relacionadas con esta condición en el orbe.
“La sepsis no es solo una infección severa, es una emergencia médica donde la respuesta desregulada del organismo daña sus propios tejidos y órganos que avanza en cuestión de horas si no se interviene.
“Los signos críticos de alerta incluyen: fiebre, dificultad respiratoria, presión arterial baja y alteración mental. Debido a su gravedad y velocidad de progresión, especialmente en grupos vulnerables como pacientes en cuidados intensivos, postoperados, adultos mayores e inmunocomprometidos.
“La mejor intervención siempre será evitar la infección; en este sentido, los protocolos estrictos de prevención marcan la diferencia”, explicó el doctor Eduardo Alberto González Escudero, jefe del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital Ángeles Universidad.
Agregó el facultativo que, en México, aunque no hay estadísticas precisas, pudiera ser la primera causa de defunción en el país, ya que entre el 20 y el 30 por ciento de los decesos son por sepsis asociada a enfermedades como COVID-19, complicaciones gastro intestinales, problemas respiratorios o infecciones urinarias.
Algunas infecciones pueden surgir durante un procedimiento quirúrgico, como la colocación de un catéter, cuando microorganismos alcanzan tejidos profundos o el torrente sanguíneo.
Si evolucionan a sepsis, el paciente puede requerir hospitalización prolongada o cuidados intensivos, con mayores costos para el sistema de salud y para las familias.
De acuerdo con los costos unitarios del IMSS vigentes para 2026 y publicados en el Diario Oficial de la Federación, un día de hospitalización en una unidad de tercer nivel tiene un costo de 15,764 pesos, mientras que uno de terapia intensiva asciende a 82,158 pesos.
A nivel internacional, la OMS calcula que el costo hospitalario medio de la sepsis supera los 32 mil dólares por paciente en los países de ingreso alto.
Un estudio realizado en Alemania con 7,370 sobrevivientes de sepsis en edad laboral encontró que, seis meses después del episodio, 22.8 por ciento seguía de baja por enfermedad y 8 por ciento se había jubilado anticipadamente.
Al cumplirse un año, 9.8 por ciento continuaba de baja y 13.3por ciento se había retirado de manera anticipada. Uno de cada cuatro supervivientes de sepsis en edad laboral no se reincorpora al trabajo durante el año posterior a la sepsis.
Una medida para reducir el riesgo de infección durante procedimientos invasivos es la preparación adecuada de la piel. El objetivo es disminuir los microorganismos presentes en el sitio.
“La piel tiene microorganismos de manera natural. Cuando realizamos una incisión o colocamos un catéter, atravesamos esa barrera y existe el riesgo de que algunos alcancen tejidos profundos o el torrente sanguíneo.
Por eso, la antisepsia previa es una parte importante del procedimiento”, explica el doctor Gabriel García Correa, gerente clínico y de consultoría de BD México.
Dentro de las opciones utilizadas para esta preparación se encuentra el gluconato de clorhexidina al 2% y alcohol isopropílico al 70% en una solución estéril y de un solo uso contenida en un aplicador igualmente estéril.
La antisepsia de la piel con ChloraPrep de BD puede reducir el riesgo de las infecciones de localización quirúrgica (ILQ), así como las infecciones sanguíneas relacionadas con el uso de catéteres (CRBSI) cuando se usa para la preparación de la piel del paciente antes de intervenciones mayores y menores.
El galeno García Correa enfatizó la importancia de estandarizar en el entorno hospitalario la antisepsia previa


