- La Rectoría General dispuso desincorporar seis vehículos eléctricos y revisar los criterios de adquisición
- La biblioteca de la Unidad Iztapalapa cuenta con condiciones de seguridad para reanudar sus servicios
Este jueves 5 de noviembre, el profesor doctor Gustavo Pacheco López, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), acudió a una entrevista en el programa Voces de la UAM, de UAM Radio 94.1 FM, donde abordó temas de infraestructura, servicios básicos y parque vehicular eléctrico.
Explicó que el paro estudiantil en la Universidad comenzó el 20 de octubre en la Unidad Iztapalapa y se extendió a las otras cuatro sedes, donde surgieron demandas particulares. También reconoció que la compra de los vehículos no fue oportuna ante las necesidades de la comunidad y reiteró la decisión de desincorporarlos de la Institución.
Sobre el contexto en las cinco Unidades Universitarias, precisó que Iztapalapa recibió una respuesta formal a su pliego petitorio el 31 de octubre, cuya valoración corresponde a la asamblea estudiantil. En Lerma, se celebró una mesa de diálogo; en Azcapotzalco, se prepara la entrega de respuestas; en Xochimilco la asamblea consideró insuficiente la respuesta recibida; mientras que en Cuajimalpa continúa el proceso de deliberación.
“Hay responsabilidades a nivel de la Rectoría General, las cuales asumo”. La atención de las exigencias corresponde de igual forma a las rectorías de unidad, divisiones y departamentos, apuntó.
En Iztapalapa, el Edificio L, sede de la biblioteca, recibió trabajos de reforzamiento estructural entre 2024 y 2025, tras las afectaciones del sismo de 2017. Durante la intervención, el acervo de mayor consulta se trasladó al Módulo A del edificio de Ciencia y Tecnología; otra parte permaneció almacenada. El inmueble ya reúne condiciones de seguridad para reabrir y recuperar sus servicios. “No hay elementos que impliquen un riesgo para la comunidad universitaria”, afirmó.
En su diagnóstico de los sanitarios, reconoció deficiencias de mantenimiento, restricciones de acceso por el cierre de algunos espacios o su reserva para ciertos sectores y la falta de insumos de uso cotidiano. Planteó la necesidad de atenderlos de fondo con un programa que evite nuevos rezagos. A esto se sumó el cierre del comedor por varias semanas para su remodelación, posteriores interrupciones del servicio y el deterioro de las instalaciones deportivas.
En cuanto a la renovación del parque vehicular, una evaluación de abril identificó seis unidades con más de 125 mil kilómetros recorridos o más de cinco años de antigüedad. El Acuerdo 11/2024 permite sustituir automóviles sin ampliar la flota y el 03/2026 incorporó criterios ambientales y financieros para la transición energética.
“El costo de adquisición es una parte”, sin embargo existen alguno otros, sostuvo. El análisis incluyó combustible, mantenimiento, seguros, impuestos e impactos ambientales en un horizonte de cinco años, y favoreció la opción eléctrica. La estrategia se vincula con proyectos fotovoltaicos en Rectoría General, donde se prevé producir el equivalente al 65 por ciento del consumo eléctrico del recinto y con inversiones en las unidades.
El estudio no contempló con suficiente amplitud la percepción de los modelos elegidos como bienes de lujo. Por ello, el comunicado del 2 de noviembre que presentó la Rectoría General dispone desincorporar los seis vehículos adquiridos, suspender el Acuerdo 03/2026 y revisar el Acuerdo 11/2024 articulándolo con los procesos de planeación y presupuestación institucional, con el fin de garantizar que los ahorros obtenidos redunden en el mejoramiento y ampliación de los servicios básicos a la comunidad universitaria (sanitarios, alimentación, actividades deportivas).
El estudio técnico, agregó, está por publicarse en el portal de Transparencia proactiva.
Por otra parte, se encuentran detenidas distintas obras de construcción y mantenimiento. “No se va a poder resolver todo en un solo momento”, reconoció. Ante este panorama, convocó a la comunidad a intervenir en asambleas, mesas de diálogo y órganos colegiados para alcanzar acuerdos que permitan retomar la vida universitaria lo más pronto posible.



