Senador Manuel Añorve alerta sobre riesgo de censura en internet y rechaza reforma que amenaza la libertad de expresión

Política
  • Advirtió que las multas de casi 5 millones de pesos pueden incentivar a los proveedores de internet a retirar contenidos antes de verificar si están protegidos por la libertad de expresión
  • Cuestionó la falta de claridad sobre quién determinará las infracciones reincidentes y bajo qué procedimiento podrían suspender el servicio de internet a los usuarios

El senador Manuel Añorve Baños, a nombre del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, anunció el voto en contra de la reforma en materia de responsabilidad secundaria para proveedores de internet. Advirtió que sus disposiciones pueden propiciar censura, restringir la libertad de expresión y generar autocensura entre los usuarios.

El legislador señaló que las multas de casi 5 millones de pesos representan un incentivo para que las empresas retiren contenidos de manera preventiva, antes de verificar la existencia de una infracción. Advirtió que este mecanismo puede llevar a los proveedores a eliminar videos, cerrar cuentas o restringir publicaciones por temor a las sanciones económicas.

Añorve Baños cuestionó la falta de claridad del dictamen sobre quién determinará la reincidencia de un infractor, cuántas faltas serán necesarias y qué procedimiento garantizará el derecho de defensa de los usuarios. Subrayó que una notificación no sustituye una audiencia ni garantiza el debido proceso, sobre todo cuando está en riesgo un servicio reconocido por la Constitución.

Recordó que internet es una herramienta fundamental para acceder a información, trabajar, estudiar y comunicarse. Además, constituye uno de los principales espacios para expresar críticas al gobierno. Por ello, alertó sobre los riesgos de convertir a los proveedores en vigilantes de los contenidos y responsables de decidir qué pueden publicar las personas.

El senador afirmó que el PRI no respaldará una reforma susceptible de utilizarse para intimidar a intermediarios, limitar el debate público y restringir la libertad de expresión. “Al poder se le vigila, al poder se le cuestiona y al poder se le puede criticar sin permiso, sin miedo y sin censura”, sostuvo.