Entre la memoria de Tlatelolco y las deidades del Mictlán, Secretaria de Cultura de la Ciudad de México inaugura Megaofrenda “Huey Miccaíhuitl” en la Plaza de las Tres Culturas

Cultura
  • Por segundo año consecutivo, la Plaza de las Tres Culturas alberga esta instalación comunitaria, integrada por 16 esculturas monumentales de cuatro metros de altura y un teocalli dedicado a Mictlantecuhtli
  • La ofrenda fue realizada por el Taller 8A, encabezado por el artista Cristóbal Ochoa, con la participación de aproximadamente 200 personas entre artistas, vecinas, vecinos y personal de la Secretaría de Cultura capitalina
  • Más de 7 mil plantas de cempasúchil del suelo de conservación de Xochimilco, adquiridas por Netflix, forman parte de la instalación

Entre los edificios que rodean la Plaza de las Tres Culturas, las antiguas estructuras de México-Tlatelolco y los espacios que conservan la memoria de distintas generaciones, una nueva instalación se levanta para recordar a quienes habitaron, defendieron y transformaron este territorio. Aquí, donde la historia prehispánica convive con las huellas del movimiento estudiantil de 1968 y la memoria del terremoto de 1985, las figuras de antiguas deidades, guerreras y seres mitológicos vuelven a ocupar el paisaje. En este escenario, la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, a través de la Dirección General de Vinculación Cultural Comunitaria, inauguró la noche del viernes 30 de octubre la “Mega Ofrenda Huey Miccaihuitl”, una instalación artística y colectiva que, por segundo año consecutivo, reúne a habitantes de Tlatelolco y colonias aledañas para celebrar el Día de Muertos desde el arte y la recuperación de los saberes ancestrales.

Durante la ceremonia inaugural, Ana Francis López Bayghen Patiño, secretaria de Cultura de la Ciudad de México, reconoció a las vecinas y vecinos como protagonistas de esta celebración y recordó que la primera edición de la ofrenda permitió recuperar vínculos entre habitantes que llevaban años sin convivir. Destacó que el papel del Gobierno capitalino es acompañar los procesos de organización comunitaria, facilitar los recursos necesarios y abrir espacios para que las propias comunidades decidan cómo quieren celebrar y compartir sus expresiones culturales.

“Me decían que había vecinos que tenían años sin hablarse y que se pudieron poner de acuerdo para poner la ofrenda, para pintar, para hacer los tapetes, para ayudar, eso es lo más importante de todo, a nosotros como gobierno lo que nos toca es ayudarles a poner el pretexto para el encuentro. (…) Esta ofrenda va para arriba, los siguientes años va a tener que ir creciendo y necesita de la comunidad, para que cada vez imaginemos mejores cosas, para que vayamos imaginando otros mundos posibles. Así que vecinos y vecinas, muchas felicidades, disfruten de su ofrenda, se la han ganado, vengan aquí, pongan sus fotos, chíllenle tantito, escuchen la música, en fin, gocen”, mencionó.

El montaje incorpora más de 7 mil plantas de cempasúchil provenientes del suelo de conservación, adquiridas con el apoyo de Netflix como parte de una colaboración con las instituciones capitalinas. Ricardo Santana, representante de la Secretaría de Desarrollo Económico capitalina, destacó que la compra de estas plantas beneficia directamente a las familias productoras y contribuye a mantener viva una actividad agrícola vinculada con las tradiciones de la capital.

“Gran parte de las flores de cempasúchil que hoy ven aquí, que son más de 7 mil, fueron adquiridas por Netflix y fueron adquiridas desde el suelo de conservación en Xochimilco. Esta es planta de Xochimilco, cultivada por familias que llevan esto haciéndolo muchísimos años”, señaló.

La obra, cuya dirección artística estuvo a cargo de Cristóbal Ochoa, fundador del Taller 8A, está conformada por 16 esculturas monumentales de cuatro metros de altura y un teocalli dedicado a Mictlantecuhtli, deidad asociada con el inframundo en la cosmogonía mexica. A través de cuatro narraciones, la instalación propone un recorrido por el origen del universo, los cuatro Tezcatlipocas, el mito de los cinco soles y el camino hacia el Mictlán, acompañado por representaciones de Xólotl, los xoloitzcuintles y las Cihuateteo, mujeres fallecidas durante el parto que, dentro de estas tradiciones, eran reconocidas como guerreras.

Detrás de las esculturas y los elementos que integran la ofrenda se encuentra un proceso de trabajo colectivo que reunió a aproximadamente 200 personas durante varios meses, entre integrantes del Taller 8A, habitantes de la zona y personal de la Secretaría de Cultura capitalina.

La curaduría estuvo a cargo del doctor Miguel Mares, cronista de Tlatelolco, quien contribuyó a la investigación histórica y a la construcción de un recorrido que recupera distintas concepciones de la vida, la muerte y el universo en el pensamiento náhuatl.

Para Cristóbal Ochoa regresar a Tlatelolco tiene un significado personal, pues creció en la colonia Guerrero y pasó parte de su infancia en los alrededores de la zona arqueológica. Durante una entrevista realizada después de la inauguración, explicó que esta segunda edición implicó un proceso más amplio de investigación, planeación y colaboración con especialistas, artistas y habitantes de la comunidad.

“Yo aquí me crié, yo soy de aquí de la Guerrero, aquí pasé mi infancia. Para mí es un sueño hecho realidad estar aquí. Algo mágico, es la Plaza de las Tres Culturas que por dos años consecutivos hemos podido lograr rescatar un poquito de nuestro México antiguo, de nuestras tradiciones y de nuestros ancestros (…) Esta es una ofrenda que realmente deben de venir a visitar, aquí van a encontrar su historia, su México, lo que no debemos de perder y rescatar”, compartió.

Sin embargo, la ofrenda no se limita a las narraciones del México antiguo. Su propuesta también recupera las memorias que han marcado a Tlatelolco a lo largo de los siglos, la resistencia de sus antiguos habitantes frente a la conquista, las vidas de las y los estudiantes que participaron en el movimiento de 1968 y las de quienes fallecieron durante el terremoto de 1985. Estas historias encuentran un lugar dentro de la instalación, donde las familias también pueden colocar fotografías de sus seres queridos para integrarlos simbólicamente al recorrido.

La participación de la Dirección de Desarrollo Cultural Comunitario de la Secretaría de Cultura capitalina fue fundamental para concretar la instalación. El proyecto surgió de una petición presentada en audiencia ciudadana, a partir de la cual el área acompañó la organización de asambleas vecinales, la coordinación con el artista responsable, la logística y el montaje de la ofrenda. En este proceso participaron habitantes de las tres secciones de Tlatelolco, así como de la Guerrero, Tepito y otras colonias cercanas, junto con promotoras, promotores y colectivos culturales.

La programación artística también fue construida de manera conjunta con la comunidad. Durante la jornada inaugural se contempló la participación de infancias y juventudes del Centro Histórico, así como una ceremonia tradicional de agradecimiento a los cuatro rumbos.

La ofrenda permanecerá abierta al público durante 10 días y contará con recorridos históricos, talleres y presentaciones artísticas organizadas con la participación de vecinas, vecinos y personal de la Secretaría de Cultura capitalina, con actividades que permitirán conocer tanto las piezas monumentales como los relatos que les dan significado.

Para conocer todas las actividades de la Secretaría de Cultura capitalina consulta la Cartelera de la Ciudad de México (https://cartelera.cdmx.gob.mx/) y las redes sociales de la Secretaría de Cultura: Facebook, X, Instagram y YouTube.