- Llama a mujeres y niñas para que “nunca permitan que alguien les haga sentir vergüenza de su identidad, de sus raíces”.
Desde la tribuna del Senado, Roxana Mina Joaquín, de origen mazateco, consideró que las lenguas originarias no deben permanecer al margen, sino ocupar el lugar que les corresponde históricamente.
Procedente de la comunidad de Playa Vicente, Veracruz de Ignacio de la Llave, Mina Joaquín abundó que no basta con documentar las lenguas indígenas, toda vez que son conocimiento, historia, pensamiento y herencia viva de las abuelas y los abuelos. Por ello, necesitan ser escuchadas, habladas, enseñadas y, sobre todo, escritas.
La docente de educación primaria indígena y doctorante en Ciencias de la Educación, pidió garantizar la presencia de las variantes lingüísticas en las escuelas, instituciones, medios de comunicación y espacios públicos.
Al fortalecerlas, agregó, hay un acto de justicia histórica, de dignidad y de reparación hacia los pueblos, pues “no venimos a pedir permiso para existir”, sino a ser escuchados.
Además, hizo un llamado a las instituciones educativas, a los gobiernos federal y estatales, así como a la sociedad en general, para sumar esfuerzos e impulsar políticas públicas, programas de enseñanza y acciones comunitarias que permitan revitalizar y transmitir los conocimientos originarios a las nuevas generaciones.
Asentó que uno de los grandes valores de la mujer indígena es avanzar sin olvidar quién es, y por ello envía un mensaje a las niñas y jóvenes para que nunca permitan que alguien les diga que por su origen valen menos, para que “nunca permitan que alguien les haga sentir vergüenza de su identidad, de sus raíces”.
“Que esta tribuna no escuche el eco de nuestras lenguas como un acto de folclor, sino como un llamado urgente a la acción para las transformaciones que ya se están realizando”, afirmó.



