- La tecnología transforma ya el trabajo de las agencias.
- Se puede entrar al negocio de los viajes sin tener que construir desde cero la tecnología, los proveedores y los procesos necesarios para operar.
- La experiencia previa en turismo deja de ser la única puerta de entrada cuando existen capacitación, herramientas y acompañamiento para desarrollar conocimiento mientras se opera.
- El verdadero reto ya no es solamente aprender a reservar viajes, sino construir clientes, propuestas relevantes y un negocio profesional alrededor de ellos.
En un espectro conformado por la operación de 7 mil 717 agencias de viajes en México, hoy la tecnología ha cambiado la manera en que se diseñan y comercializan los viajes. Ya es posible convertir una idea de viaje en propuestas completas en minutos y dedicar más tiempo a entender al viajero. Procesos que anteriormente podían requerir horas de búsqueda, comparación y organización se resuelven en una fracción de ese tiempo, permitiendo que el profesional del turismo concentre mayor atención en el cliente.
Para Carlos Fresán, director general de Moodrix Viajes, esta evolución representa una oportunidad para las agencias y también para nuevos emprendedores interesados en participar profesionalmente en la industria.
“Hace algunos años, entrar al negocio significaba construir prácticamente todo desde cero: buscar proveedores, aprender sistemas, desarrollar producto, cotizar, organizar itinerarios y crear una presencia comercial. Hoy la tecnología permite integrar buena parte de esa infraestructura y reducir considerablemente la curva operativa”, explicó.
El cambio, sin embargo, no elimina el papel del agente de viajes. Por el contrario, mientras las herramientas automatizan búsquedas, comparaciones y tareas repetitivas, aumenta la importancia de capacidades que la tecnología no resuelve por sí sola: comprender lo que busca una persona, interpretar sus prioridades, diseñar una experiencia adecuada y generar confianza durante una compra que puede representar una inversión importante para una familia.
Moodrix ha incorporado esta lógica a su modelo de agencia de viajes utilizando tecnología para acelerar la construcción de propuestas e itinerarios multidestino, mientras la formación y el acompañamiento se concentran en desarrollar criterios de venta, servicio y operación.
“No se trata de que una plataforma sustituya al profesional. Se trata de darle mejores herramientas. Si podemos reducir varias horas de trabajo operativo a unos minutos, ese tiempo ganado puede utilizarse para conocer mejor al cliente, vender mejor y acompañarlo durante su viaje”, señaló Fresán.
La transformación también está modificando la barrera de entrada al sector. Una persona interesada en desarrollar una agencia ya no necesariamente tiene que comenzar reuniendo individualmente tecnología, proveedores, capacitación, herramientas comerciales y procesos de operación.
Modelos de franquicia y estructuras especializadas permiten integrar esos elementos y acompañar al emprendedor mientras desarrolla experiencia dentro del sector.
Para Moodrix, ahí se encuentra una de las principales oportunidades de esta nueva etapa del turismo: hacer más accesible la profesionalización sin convertir el negocio de los viajes en una actividad improvisada.
“Hoy puedes aprender a operar una herramienta relativamente rápido. El verdadero trabajo comienza después: conseguir clientes, entenderlos, construir propuestas relevantes y desarrollar un negocio sostenible alrededor de ellos”, concluyó Carlos Fresán.



