- Egresados de esta licenciatura desarrollan alternativas saludables frente al saturado mercado de los ultraprocesados
- El plan de estudios del ICBI brinda las herramientas exactas para crear negocios propios y hacer investigación
Mineral de la Reforma, Hidalgo.- En un entorno dominado por los productos altamente industrializados, la Licenciatura en Química de Alimentos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) se posiciona como una plataforma clave para la juventud que desea crear opciones nutritivas, seguras y, sobre todo, lanzar su propio negocio.
Ciro Baruchs Muñoz Llandes, egresado del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI), es el rostro de este potencial. Junto con una red de exalumnos, fundó una microempresa dedicada a la elaboración de lácteos cien por ciento libres de compuestos artificiales. Hoy producen queso Oaxaca, panela, requesón y diversas variedades de yogur, demostrando que el conocimiento del aula puede convertirse en una marca comercial rentable.
Esta iniciativa responde a la urgente necesidad ciudadana de consumir alimentos seguros. Muñoz Llandes advierte que el abuso de conservadores, colorantes y grasas vegetales compromete la salud a nivel masivo, por lo que las y los nuevos profesionales deben dominar las normativas sanitarias para revolucionar los anaqueles y garantizar la calidad en cada bocado.
“En el plan académico llevamos asignaturas que involucran legislación, microbiología y parámetros fisicoquímicos. No basta con diseñar algo delicioso; debemos asegurarnos de que cumpla con las reglas para poder comercializarlo”, afirmó el universitario, al destacar que estas bases son el motor para arrancar un proyecto independiente con total seguridad.
Pero el campo de acción de esta disciplina va mucho más allá de las fábricas. Actualmente, transmite su pasión por descubrir el mundo a nivel molecular como docente en la Escuela Superior de Tizayuca (ESTi), impartiendo las asignaturas de Bioquímica del Cuerpo Humano y Química del Carbono, para inspirar a las nuevas generaciones.
A la par de su vocación académica, su trayectoria comprueba la versatilidad de la profesión hacia la élite del desarrollo científico. Tras cursar sus estudios de posgrado en el Instituto de Ciencias Agropecuarias (ICAp), hoy realiza una estancia posdoctoral en el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN), donde busca identificar compuestos que inhiban la síntesis de colesterol.
Es así como la máxima casa de estudios de Hidalgo deja claro que sus aulas no solo otorgan un título universitario, sino que funcionan como una verdadera plataforma de despegue para transformar a sus estudiantes en creadores de empresas, guardianes de la salud pública y científicos de impacto global.



