ZONA CERO

Opinión

Morena tiene a su Peña Nieto, Omar García Harfuch

Javier Divany Bárcenas

El efecto de imagen y carisma llevó a Enrique Peña Nieto, por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), a ser el presidente de la República, que más allá del conocimiento político y la preparación en la función pública, el voto de las mujeres fue factor de su triunfo.

Peña Nieto gobernó como presidente de México del 1 de diciembre de 2012 al 30 de noviembre de 2011, pero su preparación hacia la silla grande surgió durante su mandato como gobernador del estado de México del 16 de septiembre de 2005 al 15 de septiembre de 2011.

Las campañas millonarias de publicidad que derramó como gobernador del estado de México en las televisoras, le permitieron a Peña Nieto a posicionarlo con una imagen, bajo el photoshop, de un hombre atractivo, firme, inteligente, pero sobre todo carismático, lo que provocó euforia en millones de mujeres.

Al ser elegido por el PRI para buscar la Presidencia de la República, Peña Nieto sabía que tenía una ventaja sobre sus adversarios Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota, pues millones de mujeres que también lo llevaron a la gubernatura del Estado de México, lo llevarían a la Presidencia de la República.

Y así fue, pues una encuesta postelectoral del diario Reforma señalaba que el 41 por ciento de las mujeres votaron por Peña el 1 de julio del 2012, aunque quien más explotó el llamamiento electoral a las mexicanas fue la panista Josefina Vázquez Mota.

Los dotes de galán de Enrique Peña y su carisma ante los medios enamoraron a las mexicanas que acudían a sus mítines y eso lo llevó a Palacio Nacional.

Hoy Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) tiene su Peña Nieto, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana del gobierno Federal, quien en cada conferencia que da o evento al que se presenta, “anda tirando rostro”, o sea, posa para las cámaras como si ya anduviera en campaña.

En las recientes conferencias que ha dado el secretario tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado de la República, Omar García ha causado euforia entre las mismas legisladoras de Morena, y partidos aliados, quienes buscan a como dé lugar aparecer cerca del secretario de Estado para la foto o la imagen en la televisión.

Y no se diga de las trabajadoras y trabajadores o de la misma sociedad que buscan, aunque sea de lejos, una foto del recuerdo de quien podría llegar a ser el próximo presidente de la república.

¿Será de nuevo el efecto Enrique Peña que lleve a Morena a decidir por García Harfuch, más allá de los perfiles políticos? Pues, quizá no tengan otra opción para poder mantenerse en el poder, porque Morena no tiene mucho de dónde escoger.

Se corre la voz en los pasillos de Palacio Nacional que García Harfuch sería uno de los favoritos de Claudia Sheinbaum para sucederla, que no solo es uno de sus hombres de mayor confianza, pues es quien andando cerca de la presidenta le levanta el rating en todos los medios de comunicación.

Aunque las críticas de los especialistas en seguridad, académicos, investigadores, políticos de oposición, un sector de los empresarios y la sociedad civil, critican al secretario por sus resultados en el combate al crimen organizado, la proliferación de narcopolíticos, desapariciones forzadas, extorsiones, asaltos en carreteras, entre muchos otros, el carismático Omar García Harfuch no es descartado por su partido Morena para el 2030 como el favorito de Claudia Sheinbaum.

@javierdivanybz