Participa el FIDE en la formación de especialistas en Medición y Verificación del Desempeño otorgado por la Organización de Evaluación de Eficiencia

Finanzas
  • Con la capacitación financiada por el Banco Mundial, se impulsa la certificación de profesionales que contribuirán a diseñar, mejorar programas y evaluar sus resultados, a fin de atraer a México mayores inversiones, públicas y privadas, en materia de eficiencia energética.

El Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE) es sede del curso “Fundamentos de Medición y Verificación, así como del Protocolo Internacional de Medición y Verificación del Desempeño”, que tiene el objetivo de formar profesionales certificados capaces de demostrar que los beneficios económicos, ambientales y de ahorro de energía son reales, a fin de orientar más recursos hacia proyectos de eficiencia energética.

Las y los participantes del curso, que se lleva a cabo los días 6, 7 y 8 de octubre de 2026, en modalidad presencial y en línea, deberán aprobar un examen para obtener la certificación como analistas en Medición y Verificación del Desempeño otorgado por la Organización de Evaluación de Eficiencia (EVO).

El curso es financiado por el Banco Mundial (BM) e impartido por la Asociación Mexicana de Empresas de Eficiencia Energética (AMENEER) y la Organización de Evaluación de Eficiencia (EVO), como parte de la capacitación para el programa de Medición y Verificación del Desempeño Energético para México. Participan integrantes de la Secretaría de Energía (SENER), del FIDE y de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE).

Durante la apertura director general del FIDE, José Antonio Urteaga Dufour, destacó las alianzas con organismos en materia de capacitación, como en este caso con el Banco Mundial, la AMENEER y EVO, que permiten fortalecer las capacidades del personal de la SENER, del FIDE y de la CONUEE, con el propósito de contribuir al desarrollo del sector energético.

Aseguró que una de las mayores fortalezas que tiene el FIDE son sus recursos humanos, así como la capacidad y el talento de su personal, pero, principalmente, la pasión y el compromiso por seguir reforzando sus conocimientos en áreas indispensables para un mejor desempeño en materia de eficiencia y transición energética.

Por su parte, Martina Bosi, especialista Senior en Economía y Energía del Banco Mundial, señaló que lo que no se mide, no se puede mejorar y lo que no se verifica difícilmente se puede financiar, por lo cual destacó la importancia de formar expertos en la materia, principalmente porque la eficiencia energética genera beneficios concretos en las personas. Ejemplificó que las familias que habitan en climas cálidos pueden enfriar sus casas sin que se incremente la factura de energía eléctrica, que en las escuelas se pueda estudiar con más confort o que los municipios puedan destinar los recursos ahorrados a otros servicios.

Indicó que contar con profesionales capacitados y certificados en medición y verificación significa que México tendrá mayor capacidad para diseñar, mejorar programas, evaluar sus resultados y atraer inversión, tanto pública como privada. “Para el Banco Mundial, fortalecer las capacidades de las instituciones es una de las inversiones más duraderas que podemos hacer”, dijo.

Tras subrayar los avances en eficiencia energética impulsados en México, como las normas, los programas de sustitución y los proyectos en edificios públicos, municipios e industria, refirió que, cuando se trata de conseguir financiamiento, es fundamental poder demostrar resultados y que los gobiernos, bancos, empresas de servicios energéticos y usuarios puedan hablar de ellos.

En tanto, Ricardo Velázquez Lechuga, presidente de la AMENEER, manifestó que este tipo de capacitaciones fortalecen el pilar fundamental, que son las personas, principalmente porque el conocimiento se puede aplicar de diferentes maneras y en proyectos donde se requiera que los ahorros se puedan medir y verificar, bajo protocolos internacionales.

Subrayó la importancia de replicar los beneficios de la eficiencia energética con el objetivo de visibilizar las mejoras en todos los servicios, a fin de redundar en mayor impacto, que a su vez se refleje en la reducción del consumo de energía, en la liberación de potencia y en el destino de mayores inversiones.

En la apertura del curso estuvieron presentes, entre otros, Rocío Montaña Novoa, consultora de Eficiencia Energética y Sostenibilidad del Banco Mundial; Mónica Pérez Ortiz, directora de Programa EVO, por parte de la AMENEER; Alberto Escofet, del Comité de Capacitación de la AMENEER; Silvia Navarrete, coordinadora Administrativa y Financiera de la AMENEER, y Vanesa Tirado, instructora del curso.

También participaron Octavio Azcoitia, subdirector de Administración y Finanzas del FIDE; Rubén Zagal, gerente de Control de Gestión del FIDE; Hugo Téllez, gerente de Gestión de Proyectos de Eficiencia y Sustentabilidad Energética del FIDE.