En el marco del Día Internacional de las Personas de Edad, que se conmemora cada 1 de octubre, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) hace un llamado a la sociedad y a las autoridades para reconocer y garantizar los derechos humanos de las personas mayores, así como para eliminar las barreras, prejuicios y prácticas discriminatorias que limitan su autonomía, participación y pleno ejercicio de sus derechos.
Esta conmemoración fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1990, mediante la resolución 45/106, con el propósito de promover una mayor conciencia sobre las oportunidades y desafíos asociados al envejecimiento y avanzar hacia sociedades para todas las edades. En la Ciudad de México, las personas mayores forman parte de los grupos de atención prioritaria reconocidos por la Constitución Política de la Ciudad de México, la cual establece que las autoridades deben adoptar las medidas necesarias para promover, respetar, proteger y garantizar sus derechos, así como eliminar progresivamente las barreras que impiden su inclusión efectiva en la sociedad.
Las personas mayores no deben ser vistas únicamente como beneficiarias de políticas públicas, programas sociales y servicios, pues son agentes clave en la sociedad que trabajan, estudian, cuidan, participan en sus comunidades, construyen redes de apoyo, toman decisiones, desarrollan proyectos personales y contribuyen de múltiples maneras a la vida social, económica, cultural y política de la Ciudad de México.
Por ello, es importante derribar los estereotipos y prejuicios asociados al envejecimiento, que pueden traducirse en prácticas discriminatorias y restringir su acceso a oportunidades laborales, servicios de salud, educación, tecnologías, bienes y servicios, participación social y espacios de decisión. Avanzar en la eliminación de estas barreras constituye un paso fundamental para transformar las prácticas institucionales y culturales, así como para prevenir y eliminar el edadismo.
Los datos disponibles confirman que estos prejuicios siguen presentes en el ámbito laboral. En la encuesta sobre andropausia y edadismo en el entorno laboral, realizada en 2026 por el COPRED y Sin Reglas a una muestra de 900 personas empleadas en México, 60 por ciento señaló que las personas mayores son vistas como menos competentes o productivas; 32 por ciento consideró que la discriminación por edad es un problema en su lugar de trabajo, y una de cada cuatro personas reportó haberse sentido discriminada por su edad en el trabajo. Estos resultados muestran que el edadismo continúa condicionando el reconocimiento de las capacidades y las oportunidades de las personas en el empleo.
Una ciudad de derechos no puede construirse sin escuchar a las personas mayores. Las políticas públicas dirigidas a ellas deben reconocer su diversidad y garantizar espacios reales para que sus voces, necesidades, propuestas y decisiones sean incorporadas en aquello que impacta sus vidas.
Desde el COPRED reiteramos la necesidad de fortalecer las acciones encaminadas a garantizar la igualdad y la no discriminación de las personas mayores y a reconocerlas como parte activa de nuestra ciudad, con capacidad de decidir sobre sus propias vidas y con derecho a participar plenamente en la construcción de la sociedad.
Construir una Ciudad de México sin edadismo requiere que ninguna persona vea limitada su vida, sus oportunidades o sus proyectos por razón de su edad.


