Escuchar al paciente, una herramienta que la medicina no debe perder: Christoph Motzet

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  • Alimentación, descanso, estrés y estilo de vida aportan información relevante para comprender de manera integral el estado de salud de una persona

En una época en la que la atención médica enfrenta el desafío de atender a un número creciente de pacientes, recuperar el tiempo para escuchar, conocer los hábitos cotidianos y construir una historia clínica detallada puede aportar información relevante para comprender de manera integral el estado de salud de cada persona, señaló Christoph Motzet, quien trabaja bajo un enfoque de medicina integrativa.

Motzet sostiene que una consulta no debería limitarse únicamente a identificar el síntoma que llevó al paciente a solicitar atención, sino considerar también factores como alimentación, actividad cotidiana, descanso, estrés, antecedentes y cambios experimentados a lo largo del tiempo.

“Para mí lo importante es el paciente, no el tiempo”, explica Motzet al describir su método de trabajo, en el que la conversación y la elaboración de una historia clínica ocupan una parte relevante de la primera consulta.

El doctor Christoph Motzet, de origen alemán, desarrolla su práctica bajo un enfoque de medicina integrativa orientado a la evaluación individual del paciente, la nutrición, el estilo de vida, la prevención y el acompañamiento personalizado.

Su metodología contempla la historia clínica y distintas herramientas complementarias para obtener una visión integral del estado de salud, sin sustituir los estudios clínicos convencionales.

Desde su perspectiva, escuchar permite conocer aspectos que pueden pasar inadvertidos cuando la conversación se concentra exclusivamente en el malestar inmediato. Sin embargo, las preocupaciones familiares, laborales o económicas, por ejemplo, pueden modificar hábitos de sueño, alimentación y actividad física y formar parte del contexto que el profesional de la salud necesita conocer.

Del síntoma a la persona

La medicina integrativa busca articular elementos de la medicina convencional con distintas herramientas complementarias, poniendo énfasis en una visión global del paciente. En el caso de Motzet, su trabajo incorpora particularmente aspectos relacionados con nutrición, bioquímica, estilo de vida y prevención.

Este enfoque no pretende sustituir los estudios clínicos ni el diagnóstico médico convencional. Las herramientas complementarias que utiliza se consideran elementos adicionales dentro de una evaluación integral y deben interpretarse en ese contexto.

Para Motzet, uno de los aspectos centrales de un tratamiento consiste en que el paciente comprenda que el cuidado de la salud no termina al salir del consultorio.

“Yo lo acompaño durante todo el proceso, aclaro dudas, hacemos las revisiones y realizamos correcciones, pero el trabajo corresponde al paciente”, señala.

La prevención también comienza en los hábitos

Alimentación, descanso, actividad física y otros hábitos cotidianos constituyen elementos que pueden revisarse y modificarse progresivamente. De ahí que Motzet considere importante que las personas no esperen necesariamente a presentar un problema para prestar atención a su estado general de salud.

En su experiencia, también existen pacientes que buscan conocer su situación actual precisamente con un propósito preventivo y saber qué aspectos de sus hábitos podrían mejorar.

La participación del paciente resulta fundamental porque una recomendación difícilmente tendrá impacto si no puede incorporarse de manera sostenible a la vida cotidiana, premisa en la cual coincide con su socio el empresario y embajador de derechos humanos, Edmundo Óscar Enciso Villarreal, por lo que Motzet plantea que el acompañamiento debe ir acompañado de información y de una participación consciente de cada persona.

“No se trata solamente de atender aquello que nos molesta hoy, sino de aprender a observar nuestro cuerpo, nuestros hábitos y las decisiones que repetimos todos los días”, resume Motzet.

Para el especialista, recuperar una relación en la que exista tiempo para preguntar y escuchar puede ayudar a que el paciente deje de ser únicamente receptor de indicaciones y participe activamente en el cuidado de su propia salud.