Pieza escénica de danza contemporánea, música electrónica y violín eléctrico en vivo.
Con idea original y codirección de Anayansi Díaz Gómez, y coreografía y codirección de escena de Dionisia Fandiño, Umbrales reúne cinco cuerpos, espacio, luz, diseño y sonido en una propuesta interdisciplinaria que transita de la dislocación hacia la presencia y el reconocimiento de uno mismo.
- Cinco intérpretes conforman una sola presencia escénica que atraviesa estados de vacío, conflicto, encuentro, duelo y renacimiento: momentos en los que algo ha dejado de ser lo que era, pero todavía no se convierte en otra cosa.
- La interdisciplina es parte esencial de la pieza: danza, dispositivo escénico, vestuario, luz, banda sonora original y violín eléctrico en vivo construyen conjuntamente el tránsito sensible de Umbrales.
- Umbrales se estrena el 24 de septiembre de 2026 y ofrecerá únicamente cuatro funciones, hasta el 27 de septiembre, en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes (Cenart).
Hay momentos en los que aquello que parecía dar certeza deja de hacerlo: la manera de mirarnos, de reconocernos y de estar en el mundo se desplaza. Ese instante de dislocación —cuando algo ya no es lo que era y aún no alcanza una nueva forma— es el punto de partida de Umbrales. De regreso a uno mismo.
Con idea original y codirección de Anayansi Díaz Gómez y coreografía y codirección de escena de Dionisia Fandiño, la puesta en escena interdisciplinaria se estrenará el jueves 24 de septiembre de 2026 en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes (Cenart).
Umbrales construye un recorrido a través de cinco estados de transición. No plantea la transformación como la fabricación de una identidad distinta, sino como un tránsito hacia la presencia: volver a escuchar aquello que permanece vivo, reconocer lo que nos constituye y recuperar la posibilidad de habitarse plenamente, fuera del juicio.
En escena, Espartaco Martínez, José Ángel Rochin, Karen Vilchis, Rosa Villanueva y Yaroslav Villafuerte aparecen como cinco personajes interconectados. Sus cuerpos conforman una sola presencia múltiple que atraviesa fuerzas, impulsos y estados distintos: luz y oscuridad, razón e instinto, ternura y deseo, calma y descontrol, vulnerabilidad y rabia.
La pieza no busca resolver esas tensiones ni separar unas de otras. Las hace coexistir como partes de un mismo ser en tránsito. Así, el espectador presencia un proceso de pérdida, desplazamiento, confrontación y reconocimiento que desemboca en la posibilidad de volver a uno mismo.
CINCO UMBRALES: HABITAR EL TRÁNSITO
La construcción coreográfica de Umbrales parte de una concepción de la identidad como un espacio en permanente transformación. Los cinco intérpretes ponen en juego distintas corporalidades y formas de presencia, sin asumir personajes definidos, para explorar las tensiones y relaciones que surgen entre ellas. El proceso de creación toma como punto de partida conceptos como el vacío, la luz, la posibilidad, el conflicto, el encuentro, el duelo y el renacimiento, que se traducen en diferentes estados físicos y dinámicas de movimiento.
La aproximación de Dionisia Fandiño, profundamente vinculada al cuerpo y a aquello que nos hace sentir vivos, incorpora elementos de la Técnica Fandiño, desarrollada por su padre, Luis Fandiño. Su metodología entiende al intérprete como un participante activo en la construcción de la obra: la propuesta coreográfica adquiere forma al encontrarse con la corporalidad, sensibilidad y experiencia de cada persona.
De esta manera, el propio proceso de creación se convierte en una extensión del concepto de Umbrales. Una identidad común se construye a partir de múltiples cuerpos, sin borrar sus diferencias. La improvisación y la investigación corporal permiten que aparezcan dimensiones personales; la coreografía se transforma al atravesar cada cuerpo y las diferencias se integran en lugar de uniformarse. Así, la obra no solo habla de una identidad múltiple: se construye desde ella.
UNA EXPERIENCIA INTERDISCIPLINARIA: CUERPO, ESPACIO, LUZ Y SONIDO
En Umbrales, la interdisciplina no aparece como una suma decorativa de recursos, sino como el lenguaje con el que la pieza está construida. Movimiento, espacio, luz, vestuario y sonido se relacionan de manera constante y modifican la percepción de cada transición.
Anayansi Díaz Gómez, responsable también del diseño del dispositivo escénico y del vestuario, integra a la pieza su formación en diseño industrial y espacial y su recorrido por las artes escénicas. El espacio no funciona únicamente como soporte de la danza: transforma la manera en que los cuerpos son vistos, contenidos y percibidos.
El origen de Umbrales está ligado a una experiencia personal de dislocación. A partir de un periodo en el que las certezas sobre quién era comenzaron a ponerse en duda, Anayansi encontró en los espacios de contemplación una sensación de quietud, plenitud y libertad interior que se convirtió en el corazón de la pieza: no descubrir un lugar nuevo, sino regresar a un estado en el que existir no requiriera explicación, justificación ni juicio.
Declaración propuesta para Anayansi Díaz Gómez:
“Umbrales nace de un momento de dislocación, cuando las certezas sobre quién era dejaron de sostenerme. Con el tiempo entendí que no necesitaba convertirme en alguien distinto, sino regresar a un estado de presencia en el que pudiera reconocerme y habitarme plenamente, sin tener que explicar o juzgar cada parte de mí.”
CUANDO EL MOVIMIENTO SE CONVIERTE EN SONIDO
La dimensión sonora participa de ese mismo tránsito. Emri Faza firma la dirección musical y la banda sonora original creada especialmente para Umbrales, a partir de una composición electrónica que incorpora materiales surgidos del propio universo corporal y espacial de la pieza.
Respiraciones, sonidos de la piel, movimiento, latidos, aves y registros del espacio forman parte de la materia sonora. Durante el proceso también se registraron movimientos de los intérpretes que después fueron traducidos digitalmente en sonido, haciendo que el gesto corporal se convierta en materia musical.
A este universo se suma el violín eléctrico interpretado en vivo por Dirén Checa. La compositora mexicana Andrea Sarahí creó para ella una composición específica que dialoga con el cuerpo, la electrónica y el movimiento.
El resultado es una experiencia en la que música, danza y espacio no acompañan una narración externa: participan en la transformación que ocurre frente al espectador.
Declaración propuesta para Dionisia Fandiño:
“Si Umbrales plantea la identidad como un territorio múltiple, su construcción coreográfica parte de esa misma premisa. Los cinco intérpretes no representan personajes ni emociones aisladas; sus cuerpos son espacios donde distintas fuerzas, impulsos, deseos y estados pueden aparecer, entrar en conflicto y coexistir. Los conceptos que atraviesan la obra: vacío, luz, posibilidad, conflicto, encuentro, duelo y renacimiento; funcionan como detonadores para la investigación y creación del movimiento.”
DE REGRESO A UNO MISMO
El subtítulo de la obra no plantea un regreso nostálgico ni la recuperación de una versión anterior de uno mismo. Se refiere a volver a un estado de presencia: reconocerse después del tránsito y permitir que convivan las distintas fuerzas que nos constituyen.
Umbrales propone así una experiencia escénica sobre esos momentos en que dejamos de reconocernos para, después de atravesar la incertidumbre, encontrar otra manera de estar dentro de nosotros mismos.
Más que ofrecer respuestas cerradas, la obra conduce al espectador por un recorrido sensible en el que cuerpo, luz, espacio y sonido hacen visible aquello que ocurre cuando una certeza se rompe y comienza el camino de regreso.
TEMPORADA
Umbrales.
Estreno: jueves 24 de septiembre de 2026
Únicamente cuatro funciones:
Jueves 24 de septiembre | 20:00 h
Viernes 25 de septiembre | 20:00 h
Sábado 26 de septiembre | 19:00 h
Domingo 27 de septiembre | 18:00 h
Teatro Raúl Flores Canelo | Centro Nacional de las Artes (Cenart)
Duración: 52 minutos | Público: mayores de 12 años
Localidades: $180 entrada general.
Se ofrece 50% de descuento, con precio de $90, para estudiantes, docentes, personas con discapacidad y personas con credencial INAPAM, así como en las promociones aplicables.
Boletos disponibles en taquilla y a través de la plataforma de venta del Centro Nacional de las Artes.
CRÉDITOS GENERALES
Idea original: Anayansi Díaz Gómez
Coreografía: Dionisia Fandiño
Dirección de escena: Anayansi Díaz Gómez y Dionisia Fandiño
UNIVERSO VISUAL
Diseño de dispositivo escénico y vestuario: Anayansi Díaz Gómez
Asistente diseño de dispositivo escénico y vestuario: Thalía Palacios
Diseño de imagen y diseño gráfico: Héctor Ortega
UNIVERSO SONORO
Composición musical : Emri Faza
Composición musical para violín eléctrico: Andrea Sarahí
Violín eléctrico: Dirén Checa
Asistente técnico violinista: Dayra Cisneros
INTÉRPRETES
Espartaco Martínez
José Ángel Rochin
Karen Vilchis
Rosa Villanueva
Yaroslav Villafuerte
PRODUCCIÓN
Producción ejecutiva y coordinación generales: Alberto Robinson
Producción ejecutiva y gerencia de producción: Sandra Salinas
Producción artística: Anayansi Díaz Gómez
Asistente de producción: Thalía Palacios
DIFUSIÓN
Relaciones públicas y prensa: Sandra Narváez – SANAHE
Concepto de cartel y diseño gráfico: Héctor Ortega
Comunicación y estrategia digitales: Ópera Comunicación
Content manager: Héctor Salazar
Fotografía fija: Héctor Ortega y Carlos Alvar
Producción General: Alberto Robinson y Anayansi Díaz Gómez
Una producción de FUGA, AM producciones y Embocadura Producciones en colaboración con MUSIC OF SOUND
Producción Nacional realizada con el Estímulo Fiscal del Artículo 190 de la LISR (EFIARTES).


