• La salud mental debe ser una prioridad de salud pública y una responsabilidad compartida entre sociedad y autoridades.
• Pide poner especial atención en las y los jóvenes que atraviesan depresión, soledad, ansiedad, trauma o situaciones de abuso.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la zacatecana Fuensanta Guerrero hizo un llamado a la población y a las autoridades de todos los niveles de gobierno a conjuntar esfuerzos para atender esa problemática social.
La secretaria de la Mesa Directiva de la 66 Legislatura de la Cámara de Diputados destacó que uno de los pilares de su agenda es la salud mental, debido a que sus afectaciones pueden llevar a las personas a enfrentar situaciones de profunda desesperanza.
“Hoy más que nunca me queda claro que tenemos que aprender a ver un poquito más allá, porque hay luchas que son invisibles”, expresó la legisladora zacatecana en referencia a la conmemoración de la efeméride que tiene lugar cada 10 de septiembre.
Señaló que las cifras y estadísticas permiten dimensionar la magnitud del problema, pero no siempre reflejan el dolor, la soledad y las circunstancias que atraviesan quienes llegan a considerar quitarse la vida.
Fuensanta Guerrero advirtió que el suicidio constituye un problema de salud pública que requiere atención integral, prevención, acompañamiento y políticas públicas que permitan detectar oportunamente los factores de riesgo.
En un mensaje en sus redes sociales, la integrante del Grupo Parlamentario del PRI dijo que en 2025 se perdieron 3 mil 318 vidas jóvenes por suicidio en México, una cifra que obliga a fortalecer las acciones de prevención y a mirar con mayor atención las necesidades de las nuevas generaciones.
En Zacatecas la situación también es grave, debido a que en el 2025 se registraron alrededor de 100 suicidios y en lo que va del 2026, con corte al 16 de junio, la cifra es de 71. Es decir, el número de casos creció sustancialmente.
Ante esta realidad, llamó a no tener miedo de hablar sobre depresión, soledad, ansiedad, trauma o abuso, así como de todas aquellas situaciones que generan sufrimiento y que muchas veces permanecen en silencio.
“Hablar también es prevenir”, afirmó, al considerar que romper los estigmas alrededor de la salud mental es un paso indispensable para que las personas puedan pedir ayuda sin miedo a ser juzgadas.
La diputada federal subrayó que prevenir el suicidio exige la participación de familias, escuelas, comunidades, instituciones de salud y autoridades, con especial atención en niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Finalmente, Fuensanta Guerrero reiteró su llamado a mirar más allá de lo evidente, escuchar a quienes atraviesan momentos difíciles y construir redes de apoyo que permitan acompañar, atender y salvar vidas.


