Denuncia empresaria mexicana violencia empresarial de género por parte de representantes de empresas de taxis en el AICM

Finanzas

La empresaria mexicana María Guadalupe Espinosa, propietaria de la empresa Casadey, la cual ofrece el servicio de taxis autorizados en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, denunció, a través de un posicionamiento público, una serie de actos de difamación y violencia patrimonial de género en su contra por parte de un grupo de representantes legales de empresas del sector que en dicha terminal aérea, la más importante del país, llevan a cabo para  dañar su imagen e intentar desplazarla ilegalmente de esta actividad. 

A continuación, el texto de dicho posicionamiento:

A la presidenta de México Dra. Claudia Sheinbahum Pardo

A las autoridades de la SICT

A las autoridades de la SEMAR

A los funcionarios del AICM 

A la Secretaria de las Mujeres

A los Medios de Comunicación

Al Público en General:

Yo, MARIA GUADALUPE ESPINOSA, administradora de la empresa Casadey, la cual ofrece el servicio de taxi autorizado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, quiero informarles que desde el pasado 10 de febrero de 2020, he sido violentada en todas las formas posibles dentro del AICM, es decir tanto física como emocional e intelectualmente, por un grupo de directivos de empresas que también ofrecen este servicio de transporte de pasajeros en dicha terminal aérea.

Desafortunadamente, este grupo de directivos misóginos se ha dado a la tarea de publicar en medios de comunicación una serie de falsos y aberrantes textos en mi contra, con la intención última de dañar mi imagen y la de mi empresa, con el propósito de “sacarme del mercado”, por  lo que han recurrido a enviar a medios de comunicación información mentirosa cuya veracidad no tienen posibilidad de comprobar, con el claro propósito también de amagar a las autoridades y funcionarios con quienes es necesario establecer comunicación para llevar a cabo diversos trámites administrativos.

Quiero dejar en claro que no conozco ni he tenido ninguna comunicación con ningún funcionario de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.

Solamente al licenciado Jorge Sánchez Núñez, director ejecutivo de Normas y Especificaciones Técnicas y de Seguridad en el Autotransporte de la  misma dependencia, lo he visto en tres ocasiones, dos de ellas en el marco de asambleas en aeropuerto y una más en el mes de marzo, en una junta que presidió en licenciado David Ángel Muñozcano Skidmore, director ejecutivo de Asuntos Jurídicos de la Dirección General de Autotransporte Federal, en la que estuvieron presentes cinco funcionarios más, es decir ocho personas en total, reunión en la cual tuve una intervención absolutamente franca y transparente. 

Asimismo, quiero aclarar que en lo que va de esta administración, he tramitado ante las autoridades administrativas correspondientes únicamente sustituciones y bajas de unidades, diligencias que son completamente comprobables.

La mafia de los misóginos, porque no hay otra manera de definirlos, que opera ofreciendo el servicio de taxis autorizados en el aeropuerto capitalino, ha continuado publicando estos despropósitos en relación a mi persona, lo que revela evidentes actos de violencia patrimonial de género, cuyo fin es afectar a una  empresaria que busca abrirse camino honestamente y que cree absolutamente en las capacidades para “hacer empresa” que tienen las mujeres mexicanas con absoluto apego a las leyes, derecho que por cierto está consagrado en el marco legal de nuestro país.

“GUERRERA, CORAZON DE NIÑA.”