- Titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) se reunió con investigadores como parte de sus visitas a los Centros de Investigación Públicos
- Especialistas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), sede Culiacán presentaron avances en proyectos como en la detección y control de contaminantes microbiológicos y químicos que representan riesgos para la salud
La colaboración interinstitucional permitirá a México desarrollar su propia tecnología para alcanzar la soberanía nacional, dijo la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz Gutiérrez.
Al dar continuidad a su visita de trabajo por Sinaloa, en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), sede Culiacán, Rosaura Ruiz afirmó que en México “tenemos que desarrollar nuestra propia tecnología”.
Explicó que nuestro país mantiene importantes rezagos y depende en gran medida de productos y desarrollos tecnológicos del exterior. Como ejemplo de una ruta distinta para empezar a trazar la soberanía mencionó el proyecto Olinia, cuyo diseño fue diseñado con participación de universidades mexicanas y busca avanzar hacia la fabricación de vehículos eléctricos para las ciudades.
Por lo que la secretaria Rosaura Ruiz llamó a los investigadores a sumar capacidades y trabajar de manera conjunta para atender los principales problemas nacionales.
Acompañada del director del CIAD Culiacán, Basilio Heredia, la secretaria planteó que las capacidades de los centros públicos pueden vincularse con proyectos estratégicos de la Secihti, como la atención integral del sargazo, el proyecto de supercómputo, la inteligencia artificial, satélites y semiconductores.
Señaló que el objetivo es aprovechar el conocimiento existente y fortalecer la colaboración entre instituciones, centros de investigación y gobiernos estatales. “Mi principal mensaje es que trabajemos todos juntos, que veamos en qué podemos colaborar sobre diferentes temas, que son los proyectos que estamos encabezando con el Gobierno, ya decía, los semiconductores, satélites. Ustedes tienen proyectos biológicos y ahí tienen un papel muy importante”, subrayó.
Al dar la bienvenida en representación de la directora general del CIAD, Graciela Caire Juvera, Rogelio Sotelo Mundo, coordinador de Investigación, hizo un recorrido histórico de la aportación científica y social a la sociedad a través de cuarenta años de historia de esa institución. Indicó que las capacidades desarrolladas en Culiacán fortalecen la misión institucional de generar soluciones para la alimentación, la salud y el desarrollo sostenible.
En el encuentro, Josefina León Félix, investigadora titular del CIAD sede Culiacán, presentó un proyecto para desarrollar y validar una plataforma nacional de fagoterapia humana, orientada a combatir infecciones provocadas por bacterias resistentes a los antibióticos. La propuesta utiliza bacteriófagos, virus capaces de destruir bacterias específicas, como una alternativa terapéutica personalizada.
El proyecto busca establecer en México un modelo de preparación magistral de fagos para pacientes con infecciones graves, mediante la identificación de la bacteria que provoca la enfermedad y la selección del bacteriófago capaz de eliminarla.
La iniciativa cuenta con colaboración de instituciones nacionales y especialistas de Bélgica, con el propósito de adaptar esta estrategia a la normativa mexicana y avanzar hacia una alternativa que contribuya a enfrentar el creciente problema de la resistencia antimicrobiana.
Noelia Castro del Campo, responsable del Laboratorio Nacional para la Investigación de Inocuidad Alimentaria (LANIA), expuso los avances para detectar y controlar contaminantes microbiológicos y químicos que representan riesgos para la salud pública. Con ese trabajo apoyado por la Secihti se busca desarrollar bacteriófagos como alternativa de control biológico en alimentos contaminados, crear una tecnología que pueda ser transferida y aplicada en beneficio de poblaciones vulnerables.
En la presentación sobre horticultura, José Armando Carrillo explicó las investigaciones sobre fitopatología, control biológico de fitopatógenos, fisiología y bioquímica vegetal, así como agricultura protegida, entre otras. Algunos de estos proyectos han permitido mantener y abrir mercados internacionales para productos hortofrutícolas, así como experiencias de control biológico, manejo poscosecha y transferencia de conocimiento.


