- Deberá incluir la realización de funciones dentro y fuera de los centros de reclusión; la propuesta fue aprobada en la Comisión Permanente
El Congreso capitalino hizo un llamado a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) para que implemente un programa anual de teatro penitenciario, que incluya la realización de funciones culturales dentro de los centros de reclusión, así como presentaciones fuera de estos a cargo de personas privadas de su libertad.
En la sesión de la Comisión Permanente fue aprobado un Punto de Acuerdo que presentó la diputada Rebeca Peralta León, a nombre propio y de los diputados Jesús Sesma Suárez y Manuel Talayero Pariente, dirigido a esa dependencia para que, a través de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario, ponga en marcha dicho programa como un mecanismo de reinserción social.
Al exponer su propuesta, señaló que el objetivo es que se realicen funciones intramuros y, cuando las condiciones jurídicas y de seguridad lo permitan, también presentaciones extramuros. El citado programa tendría que ser diseñado e implementado en coordinación con la Secretaría de Cultura capitalina.
“La reinserción social no puede quedarse solamente en un concepto escrito en la ley. Tiene que convertirse en una oportunidad real para que las personas reconstruyan su vida y puedan reincorporarse de manera positiva a su comunidad”, puntualizó la representante popular.
En ese contexto, recordó que durante 16 años la Compañía de Teatro Penitenciario del Foro Shakespeare brindó formación artística profesional en la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla, presentó funciones abiertas al público y generó oportunidades de capacitación laboral para los participantes, convirtiéndose en un referente de reinserción social en América Latina.
“Hablar de reinserción social no significa sólo mantener ocupadas a las personas privadas de la libertad. La verdadera reinserción exige reconstruir vínculos con la comunidad, fortalecer habilidades de convivencia y generar oportunidades para que la sociedad conozca los procesos de transformación que muchas personas realizan durante el cumplimiento de su sentencia”, puntualizó.
Al respecto, subrayó que el teatro es una herramienta reconocida internacionalmente por su capacidad para desarrollar disciplina, trabajo en equipo, control emocional, habilidades de comunicación y mecanismos de resolución pacífica de conflictos, competencias indispensables para facilitar la reintegración social.
Peralta León comentó que pese a los beneficios comprobados de este tipo de actividades, las representaciones teatrales realizadas por personas privadas de la libertad en la Ciudad de México permanecen prácticamente invisibles para la sociedad, lo que limita su impacto como mecanismo de reinserción.
“No se trata de olvidar los delitos ni de minimizar el daño causado, sino de reconocer que nuestro sistema de justicia tiene como finalidad que las personas puedan reconstruir su proyecto de vida y disminuir la reincidencia. Cuando a una persona se le da una oportunidad para expresarse, aprender a trabajar en equipo y recuperar su autoestima, toda la sociedad gana”, recalcó.
Lamentó que el estigma social hacia las personas reclusas sigue siendo uno de los principales obstáculos para su reincorporación a la vida comunitaria, por lo que abrir espacios culturales supervisados permitiría acercar a la ciudadanía a una visión más humana de los procesos de transformación, sin comprometer la seguridad institucional.
La pevemista resaltó la necesidad de analizar la viabilidad jurídica, técnica y operativa para que las personas privadas de la libertad que cumplan con los requisitos previstos en la legislación aplicable puedan participar, de manera excepcional y bajo estrictas medidas de seguridad, en una presentación teatral anual fuera de los centros penitenciarios, como parte de las acciones encaminadas a fortalecer su proceso de reinserción social.
“Creemos en una Ciudad de México donde la cultura llegue a todos los espacios, incluso a aquellos donde pareciera que la esperanza ya no existe. El arte abre puertas y esta no es la excepción”, concluyó.


