- Presentan primer libro que aborda el tema deportivo desde el punto de vista social y político, publicado en México
El deporte rebasa el marcador, actúa como vía de relaciones internacionales, construcción comunitaria, reputación, disputa política, en la agenda pública y global actual. Esta perspectiva articuló la presentación del libro Diplomacia y cooperación deportiva: reputación, desarrollo y paz, realizada en el Centro Cultural Casa Rafael Galván de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La obra, editada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es el primer libro publicado en México que estudia la diplomacia deportiva. El volumen aborda el uso del deporte como instrumento de política exterior para fortalecer la imagen de un país, generar beneficios económicos, fomentar el turismo, promover la paz y contribuir al desarrollo sostenible por medio de la cooperación internacional.
La presentación se llevó a cabo como parte del trabajo colaborativo con la Iniciativa de Diplomacia Cultural de América del Norte y la Maestría en Relaciones Internacionales de la Unidad Xochimilco de la UAM. El encuentro abrió una discusión sobre un campo de estudio con escasa investigación en México y sobre el tránsito del deporte de actividad colectiva a espectáculo.
El doctor César Villanueva, profesor investigador de la Universidad Iberoamericana y autor de la obra, abordó el costo de los boletos para la Copa Mundial de Futbol 2026 como muestra de un modelo que aleja al público de los estadios. Ante ese escenario, recuperar el sentido del juego y cuestionar una industria que concentra recursos, audiencias y reflectores en ciertos deportes, regiones es necesario.
Por su parte, el maestro Josué Efraín Herrera Orea, doctorante en Ciencias Sociales, área de Relaciones Internacionales por la Unidad Xochimilco, explicó que los eventos con alcance mundial pueden operar como instrumentos de poder y legitimación pública, y no solo como espacios exclusivos de cooperación y vínculos sociales. A esa práctica se le llama sportwashing, o también conocida como lavado de imagen mediante el deporte, la cual permite a gobiernos o instituciones proyectar una imagen favorable pese a conflictos y cuestionamientos.
Durante su intervención, el maestro Ricardo Castillo López examinó las relaciones de poder presentes en la proyección cultural y deportiva. Como ejemplo, expuso el caso de Adidas y artesanas mexicanas del estado de Puebla, quienes denunciaron abuso laboral y atropello a su cultura.
La marca utilizó diseños vinculados con la identidad de una comunidad sin una retribución justa para sus creadoras: recibían 36 pesos por hora frente a un producto con precios superiores a dos mil pesos. Para el ponente, este tipo de casos obliga a revisar el aprovechamiento comercial de los saberes comunitarios y a proteger a quienes preservan esas expresiones.
Desde su experiencia en asuntos relacionados con la Copa Mundial, la maestra Edith Yazmín Montes planteó que la falta de planeación limita la capacidad del Estado para exigir beneficios sociales y atender temas de movilidad, seguridad y acceso.
Resaltó la necesidad de visibilizar disciplinas, organizaciones y atletas fuera de los circuitos comerciales. La presencia de mujeres en espacios deportivos dominados por lógicas masculinas enfrenta barreras de reconocimiento, salarios, difusión y acceso. La especialista destacó la importancia de impulsar prácticas deportivas para personas de la diversidad sexual y de abrir espacios que reconozcan su participación.
Los autores del libro coincidieron en que el deporte puede servir como herramienta de cooperación, pero puede asumir funciones de propaganda y poder. Por ello, convocaron a examinar los costos y beneficios que los gobiernos aceptan al recibir competencias internacionales, así como el papel social del deporte en la construcción de paz, desarrollo y comunidad.


