• La reforma centraliza decisiones en la Secretaría de Salud sin controles, sin presupuesto y sin atender adicciones.
• PRI exige políticas públicas de prevención, atención a salud mental y regulación sanitaria real.
La reforma que pretende prohibir cigarrillos electrónicos, vapeadores y dispositivos análogos no fortalece al sistema de salud ni atiende los problemas reales que enfrenta el país. La senadora Karla Toledo Zamora, del Partido Revolucionario Institucional, señaló que esta propuesta responde más a una visión punitiva que a una política pública seria de prevención, en un contexto donde miles de familias dependen de un sistema debilitado, sin insumos suficientes y con graves carencias estructurales.
La legisladora afirmó que la prohibición absoluta de vapeadores no elimina el consumo y, por el contrario, abre la puerta al mercado negro, donde los productos circulan sin regulación de COFEPRIS, sin controles sanitarios y sin supervisión. “Hoy sí colocamos en riesgo la salud de miles de jóvenes, porque al no encontrar alternativas reguladas, optarán por productos clandestinos o regresarán al cigarro tradicional, que también daña la salud”, expuso.
Enfatizó que el PRI reconoce los riesgos del vapeo, pero rechaza abandonar a los usuarios. Subrayó que una política de salud responsable debe impulsar la prevención, aportar información sobre los daños, fortalecer los servicios de salud mental y atender adicciones, en vez de evadir obligaciones mediante prohibiciones inviables. “La solución no consiste en dejar a las personas a su suerte, sino en brindar acompañamiento para que superen el hábito”, sostuvo.
De igual modo, la priista alertó sobre las disposiciones del dictamen que facultan a la Secretaría de Salud a realizar compras consolidadas con particulares. Recordó que el PRI presentó hace un año una propuesta para fortalecer a la industria farmacéutica nacional, la cual continúa sin aprobarse. Expresó su preocupación por que esta nueva facultad derive en simulaciones o en la creación de empresas fantasma, “como las que este gobierno promovió en casos que terminaron en desvíos millonarios sin responsables”.
Asimismo, calificó como un riesgo grave que la reforma otorgue a la Secretaría de Salud el control total de la planeación, sustitución y ampliación de infraestructura hospitalaria, así como la adquisición de medicamentos y equipos médicos. “La centralización ya demostró sus fallas: ahí están Segalmex y Birmex. Concentrar decisiones sin controles reproduce errores, fomenta corrupción y profundiza el desabasto que hoy afecta a miles de pacientes”, afirmó.
Finalmente, anunció que el PRI votará en contra. “México necesita políticas públicas serias, no prohibiciones que esconden incapacidad. Necesita prevención, instituciones fuertes y decisiones responsables, no ocurrencias legislativas que empujan a la población hacia el mercado negro y el crimen organizado”, concluyó.

