Y fuimos héroes, una obra para afrontar la vida con risas a través del juego y la imaginación

Cultura
  • Los primeros actores Óscar Narváez y Luis Rábago protagonizan una nueva y entrañable producción en la Sala Héctor Mendoza
  • La dramaturga Maribel Carrasco propone una historia donde el poder de la infancia y el poder de la edad madura se evocan y se complementan mutuamente

Para Joe-Joe los lunes son aburridos, pero todo cambia cuando a la escuela llega Spider, o como él lo llama “un grandulón resplandeciente”, un niño alto y a veces retraído. Joe-Joe, que también es el más fuerte del salón, intenta poner distancia entre él y Spider, pero naturalmente se convierten en amigos al enfrentar juntos las burlas de sus compañeros, el temor al pizarrón y a su maestro, un vínculo que, además, los convertirá en héroes de sus historias particulares.

Con la inigualable interpretación de Luis Rábago y Óscar Narváez, actores de número del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), se estrenará Y fuimos héroes, dirigida por Luis Rivera, una historia que habla sobre la importancia de los vínculos.

La puesta en escena, que se presentará del 28 de septiembre al 22 de octubre en la Sala Héctor Mendoza de la CNT, provoca la fuerza de la palabra, la imaginación y, sobre todo, evoca de manera profunda la relación entre la infancia y la edad madura, comentó la autora Maribel Carrasco, quien escribió la historia durante la contingencia sanitaria.

“Quería hablar sobre la importancia de los vínculos y cómo los construimos. En la infancia parecería que los vínculos no son importantes, cuando son fundamentales y, muchas veces, pueden permanecer durante toda la vida”.

La también actriz, quien este año obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón, explicó que para ella este texto es especial: “Lo escribí pensando en que debía ser representado por actores de mayor edad, porque me parecía importante hablar del vínculo entre la infancia y la edad madura.

Pienso que son etapas que se parecen mucho, porque cuando llegas a cierta edad uno empieza a parecerse y a coincidir más con el universo de la infancia.

“Quería escribir sobre esto y sobre la misteriosa fortaleza que reside en la fragilidad, sobre cómo, de pronto, a veces de lo que creemos más frágil podemos encontrar tanta fortaleza, y cómo el vínculo de la amistad también tiene mucho que ver con la sobrevivencia. Para mí la heroicidad tiene que ver con sobrevivir en la vida y ésta es una historia sobre eso”.

Asimismo, agregó que el peso de las palabras es fundamental: “Pienso que el poder de las palabras es importante, porque cada de una de ellas es un abanico. Pienso que cuando hacemos teatro para la infancia y los jóvenes hay que poner esta cuestión en el centro y trabajar con metáforas, no con sentencias, pues tienen un peso emocional”.

Por ello señaló que si bien la violencia familiar y el bullying son temas que forman parte de la trama, no buscó ponerles peso en la historia, sino hablar sobre ello desde otros ángulos, algo que se trabajó junto al director: “No se buscó hablar sobre ello desde la razón, sino a través de las emociones”.

Por su parte, Luis Rivera explicó que la obra abre el tema sobre la masculinidad y los lazos afectivos: El texto está puesto en un lugar particular, donde uno como espectador tiene que terminar de definir o entender el tipo de relación entre los protagonistas. Para mí esto es importante, porque, hoy en día, la masculinidad está denostada y esta obra muestra la posibilidad de una relación entre dos hombres, algo de lo que hegemónicamente ya no se habla.

Dijo que la violencia desde la infancia funciona como una cadena, se aprende y se reproduce en todos los sectores, y tiene su origen en muchas cosas que no reconocemos. “Ese punto fue para mí lo medular de la obra y es lo que enfrentan los protagonistas. Su encuentro se vuelve una zona segura, un lugar donde ellos establecen sus reglas, sin una presión para adoptar su propia identidad, sin modelos de pensamiento, como ahora se les impone, sino lo suficientemente libre para tener la confianza de compartir sus mayores miedos, como la violencia que ejerce un padre sobre un hijo”.

Agregó que es el primer trabajo en el que colabora con Óscar Narváez, a pesar de los años de conocerse y detalló que es una historia que tiene muchas capas: “La infancia, la amistad, las largas convivencias con alguien, lo difícil y heroico que es convivir, los terrores infantiles, una serie de cosas que tienen un entrañable valor para cualquiera”, pues es una etapa por la que todos pasamos. “Es una obra que roza lo genial y cada día descubro nuevas cosas. Nunca había hecho una obra de teatro infantil que se asemeje a esto”, sentenció.

Para Óscar Narváez la obra “es un texto muy rico, tiene elementos poderosos para trabajar actoralmente. Una obra que descubre la esencia del trabajo actoral”.

La dirección y diseño de escenografía es de Luis Rivera, el diseño de iluminación es de Melisa Varïsh, el diseño de vestuario de Ixchel Sosa y Karla Gutiérrez Choco, mientras que el diseño sonoro es de Yurief Nieves.

Y fuimos héroes se llevará a cabo del 28 de septiembre al 22 de octubre de 2023, con horarios: jueves a las 20:00 horas, viernes a las 17:00 horas, sábado a las 19:00 y domingo a las 18:00 horas en la Sala Héctor Mendoza, ubicada en Francisco Sosa 159, Del Carmen, Coyoacán. El aforo es de 70 personas y la edad recomendada para asistir es de 10 años en adelante. Para reservaciones e informes enviar correo: publicos.cnteatro@inba.gob.mx.