Visita literaria en el espacio que habitara la escritora Adela Fernández

Cultura

Adela Fernández, centinela de secretos es el nombre del recorrido por la época, vida y obra de una intelectual y escritora desconocida y apasionante de nuestro país, el cual forma parte del ciclo Visitas Literarias que organiza la Coordinación Nacional de Literatura. Supervisado por Artemisa Téllez, se llevará a cabo este domingo 31 de marzo a las 10:00 en la casa de Emilio El Indio Fernández, ubicada en Zaragoza núm. 51, Santa Catarina, Alcaldía de Coyoacán, Ciudad de México.
La escritora y tallerista mexicana Artemisa Téllez, autora de la novela erótica ilustrada Crema de vainilla, será la guía que amenizará esta visita al interior de la casa del padre de Adela Fernández, el reconocido cineasta de la Época de Oro en México, Emilio El Indio Fernández.
Sobre la importancia de conocer más sobre la vida de dos personajes tan sobresalientes en la historia cultural de México, la escritora comentó que Adela “cultivó el guion, la biografía, lexicología, lingüística y gastronomía, además de la escritura literaria. Sus cuentos fantásticos y costumbristas muestran de forma magistral la vida cotidiana de personajes marginados y desposeídos de la sociedad mexicana. Adela Fernández tiene pluma de narradora y mirada de socióloga; conocerla es conocerse, entender el lugar que una ocupa en el mundo”, dijo Artemisa Téllez.
La versatilidad en la pluma de Adela Fernández le dio posibilidad de escribir cuentos, monólogos, guiones para cortometrajes y obras de teatro, entre la que destaca La prodigiosa, por haber sido la obra que le mereció el Premio Sor Juana Inés de la Cruz a la Excelencia del Trabajo Literario de Mujeres de la Lengua Española en 1986. El escritor Gabriel García Márquez colocó La jaula de la tía Enedina dentro los 10 mejores cuentos latinoamericanos y calificó su obra como “seriecísima, tristísima y oscura”.
“Dentro del panorama literario de los años noventa, en el que parecía que temas tan fundamentales como la violencia de género, el racismo y la pobreza eran ya pasados de moda, Fernández los redimensiona y actualiza”, asegura Artemisa. “Como escritora, estudiosa de literatura femenina, lesbiana y mujer, no puedo dejar de interesarme por la vida y obra de Adela Fernández. Su compromiso con la verdad es un ejemplo para quienes nos dedicamos a las letras en México”, finalizó.