El 9 de marzo, mujeres mexicanas han convocado a un paro nacional para protestar en contra de las violencias que padecen en todos los espacios de la vida pública y privada.

Estas violencias ocurren en el marco de un machismo generalizado que impregna prácticas familiares, laborales, sociales y económicas.

Entre enero de 2019 y el mismo mes en 2020, aumentaron las denuncias de acoso sexual (59 por ciento), hostigamiento sexual (91 por ciento), violencia de género fuera de la familia (38 por ciento) y corrupción de menores (33 por ciento), según información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Dada su competencia, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), atiende quejas sobre discriminación en contra de las mujeres. Durante los últimos cinco años, los derechos que más se han vulnerado son respecto a un trato digno y respetuoso, a una vida libre de violencia, al trabajo y a la igualdad real de oportunidades y de trato.

Las mujeres enfrentan despidos o negativas de ascenso por estar embarazadas, acoso sexual en las calles o sus centros de trabajo y múltiples formas de agresión en sus hogares.

De las mil 919 quejas por discriminación en contra de mujeres, recibidas en los últimos cinco años, la gran mayoría se han resuelto para restituir sus derechos.

Al 31 de enero de 2020 se encuentran en trámite 108 expedientes de casos relacionados con mujeres, de los cuales, 34.2 por ciento se han debido a despido por embarazo; 35.2 por ciento a discriminación por razón de género; 29.6 por ciento a discapacidad y 10.2 por ciento por su orientación sexual.

De estos casos, 42.6 por ciento se encuentra en etapa de informe; 30.5 por ciento en conciliación; 18.5 por ciento está en investigación y 8.3 por ciento, en conclusión.

Además, la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) 2017 reportó que más de la mitad de las mujeres (54 por ciento) identificó la delincuencia, inseguridad y violencia como su principal problema.

Una de cada tres (36 por ciento) declaró haber vivido discriminación, rechazo o agresiones en la calle y el transporte; mientras que una de cada cuatro señaló lo mismo sobre su familia (27 por ciento), los servicios médicos (26 por ciento) y los centros de trabajo (23 por ciento).

Ante esta realidad, el Conapred reconoce el derecho de todas las mujeres y de quienes trabajan en la institución a adherirse al paro de labores convocado para el 9 de marzo.

Consciente de las diversas formas de visibilizar y combatir la discriminación y la violencia de género, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación sostendrá actividades de sensibilización en sus instalaciones, abiertas a quienes opten por un paro activo. Todos los hombres que trabajan (45 por ciento del total del personal) en la institución lo harán con regularidad.

Como organismo responsable de atender quejas, el Conapred mantendrá con absoluta normalidad sus servicios de orientación y quejas, así como las demás actividades necesarias para contribuir a garantizar la inclusión de todas las personas en nuestro país.