“Considero que la astronomía sirve para encontrar nuestro lugar en el Universo, ya con esto bastaría para justificar su práctica”, con esta frase del escritor Augusto Monterroso, el integrante de El Colegio Nacional, Manuel Peimbert, inició su conferencia y presentación editorial La astronomía y el concepto del universo, como parte de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2020, el 2 de diciembre.

Agregó que con el paso del tiempo se dio cuenta de que esta disciplina funciona para mucho más, por ejemplo, las primeras observaciones del cosmos sirvieron a las necesidades de los  agricultores para elaborar calendarios que les permitieran saber cuándo sembrar y cuándo recoger la cosecha; además, se hicieron registros sistemáticos de los fenómenos astronómicos, incluso meteorológicos, para determinar los ciclos de los planetas, de la Luna y del Sol, y para hacer predicciones de los eclipses; también la astronomía influyó en la navegación y la construcción de las tumbas, los templos y los grandes edificios.

“En el siglo IV, antes de nuestra era, los griegos establecieron que la Tierra era esférica, Tolomeo en el Siglo II después de nuestra era, hizo una recopilación del conocimiento de la época en su gran libro Almagesto, en él propuso que la Tierra estaba inmóvil y ocupaba el centro del Universo y que el Sol, la Luna y los demás planetas giraban alrededor de ella. Copérnico acabó con la idea de que la Tierra era fija, propuso que ella y los demás planetas giraban alrededor del Sol, también que tenía un movimiento de traslación que le llevaba un año recorrer una órbita alrededor del Sol.”

Recordó que Galileo Galilei descubrió los cuatro satélites de Júpiter, las manchas solares, los cráteres en la Luna y las fases de Venus. Johannes Kepler propuso los movimientos elípticos de los planetas e Issac Newton impulsó los conceptos de heliocentrismo y la nueva mecánica celeste que colocaron a la astrología en entre dicho y a la astronomía como la disciplina que estudia del universo.

“Uno de los resultados más importantes de la observación del Universo es que todos y cada uno de los cuerpos u objetos celestes no son inmutables, cambian continuamente. En la década de 1920 se determinó que las estrellas están agrupadas en sistemas alejados unos de otros, en 1929 se encontró que las galaxias más distantes se alejan con velocidades cada vez más altas, lo que llevó a la conclusión de que el Universo está en expansión. A partir de los años sesenta y hasta la fecha las observaciones de la radiación cósmica de fondo y las de la abundancia de hidrógeno y helio confirmaron que la expansión del Universo procede de la gran explosión y que ahora sabemos que ocurrió hace 13 mil 800 millones de años, tres veces la edad de la Tierra.”

El astrónomo, experto en el medio interestelar, se refirió a los hallazgos más importantes en los últimos años como la materia oscura. “De acuerdo con observaciones del comportamiento de las galaxias, una sexta parte de la masa total se debe a las estrellas y al gas interestelar y el resto es materia desconocida, este exceso de masa es la materia oscura y se sabe que su origen no corresponde a los elementos de la tabla periódica.”

Comentó que otro de los hallazgos relevantes son los exoplanetas, que se ubican alrededor de las estrellas, que se han descubierto fuera del sistema solar. Actualmente se han detectado más de 4 mil 300 exoplanetas en más de 3 mil 200 estrellas. En su lista de hallazgos innovadores, el científico mexicano también mencionó los discos protoplanetarios, que son los discos de materia alrededor de estrellas en formación, e hizo referencia a la estructura de la Vía Láctea, que en años recientes se ha podido representar con su agujero negro en el centro de 4 millones de bases solares.

“Uno de los grandes problemas de la astronomía es tratar de determinar cómo se comporta el Universo en su conjunto, para ello es necesario conocer las distancias y velocidades de los objetos más lejanos, lo que requiere de calibradores de distancia absoluta de gran precisión.”

Comentó que el mayor error de Albert Einstein, al proponer una constante cosmológica para el movimiento del cosmos, fue uno de sus grandes aciertos, porque al estar el Universo en expansión acelerada se concluyó que hay una energía adicional cuyo origen se desconoce y a la que se le denomina presión negativa, energía del vacío o energía oscura, que no debe confundirse con la materia oscura.

Para tener una idea de la composición del Universo, el 5% por ciento de la masa de éste es materia ordinaria, es decir todo aquello compuesto por los elementos de la tabla periódica, el 27% es materia oscura y el 68% energía oscura. “Los astrónomos y físicos saben mucho de los elementos de la tabla periódica, pero casi nada de la materia y energía oscura.”

Hizo énfasis en que hay, por lo menos, seis preguntas importantes que llevarían a crear nuevas teorías en torno al origen y evolución del Universo, entre ellas se encuentran ¿De qué está formada la energía no bariónica? ¿En qué consiste la energía oscura? ¿será posible saber si la energía del vacío es constante o cambia con el tiempo? Así como ¿Qué pasó antes de que empezara la explosión del Universo observable?

Parte de lo que Manuel Peimbert comentó en la conferencia se encuentra en el libro El Universo y Galileo, publicado por El Colegio Nacional.

La conferencia/presentación editorial La astronomía y el concepto del universo,  se encuentra disponible en la página de YouTube de El Colegio Nacional: elcolegionacionalmx.