Un relato épico y divertido, lleno de aventuras, misterio, paradojas y contrastes, en Jaguar de Luna

Cultura
  • Obra escrita por Verónica Maldonado Carrasco, con la dirección de Francisco Ibarra; temporada del 14 de octubre al 19 de noviembre

La puesta en escena Jaguar de Luna, dirigida principalmente a niñas y niños, aborda la resiliencia y el autoconocimiento como recursos para que los personajes puedan sentirse a salvo de lo que los pone en peligro y poder recuperarse de lo que duele para restaurar la armonía con los demás.

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), a través de la Coordinación Nacional de Teatro y la compañía Aldea Teatro, presentan esta puesta en escena escrita por Verónica Maldonado Carrasco, con la dirección de Francisco Ibarra. El elenco está integrado por Carmen Mastache, Ginés Cruz, Alexis Muñoz y Daniela Díaz.

Después de la guerra, Annerü emprende un viaje para salvarle la vida a su hermano mayor. El alacrán, la serpiente, el armadillo, los micos, el venado y el jaguar de Luna lo guiarán al encuentro con su propia naturaleza para descubrir que, con la paz en las manos, los cuchillos caen, el fuego se apaga y los corazones regresan.

La obra tendrá temporada del 14 de octubre al 19 de noviembre, con funciones sábados y domingos a las 12:30 horas, en el Teatro del Bosque Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque.

El director Francisco Ibarra comentó que la dirección de escena se enfocó en la relación que tienen las infancias con la naturaleza, de acuerdo con el planteamiento de la dramaturga Verónica Maldonado, quien creó a los personajes con claras referencias a figuras presentes en cuentos, leyendas y relatos indígenas de América Latina.

“Las y los personajes son abordados desde un planteamiento arquetípico bajo una mirada de creación contemporánea en diálogo con las infancias de esta época, en el que resuena el eco de la herencia de quienes nos precedieron y caminaron antes esta misma tierra. Pueblos originarios donde se gestaron técnicas de vida, lenguas, pensamientos, luchas en defensa de la identidad y el territorio, y la búsqueda constante de la armonía con el entorno”.

Expresó que durante el desarrollo de la trama, el entrecruce de personajes da pistas de la cualidad pluricultural del mundo del que son herederas las infancias contemporáneas y les invita a no sentirse solas, sino como parte de la sociedad, como un todo, repensando su agencia para restaurar lo colectivo.

“La propuesta musical interpretada en vivo fusiona instrumentos y objetos sonoros en los que de manera sutil confluyen los ecos de sonidos precolombinos con influencias contemporáneas de sonorización digital”, finalizó Francisco Ibarra.

El diseño de escenografía y elementos gráficos para mapping estuvo a cargo de Teresa Alvarado, el diseño de iluminación y mapping es de Edgar Mora, el diseño de escenofonía es de Héctor Martínez y Francisco Ibarra; el diseño de vestuario de Saira Lagunas y el diseño de coreografía de Fernando Hurtado y Francisco Ibarra.