Un relato acerca de la muerte, la creación y la vulnerabilidad llega al Helénico con Flores negras del destino nos apartan

Cultura
  • Adaptación de la novela Canción de tumba, de Julián Herbert, se presentará del 20 de marzo al 25 de abril en el Foro La Gruta
  • Se trata de un unipersonal, a cargo de la compañía El Mirador, en el que la verdad autobiográfica y la ficción construyen una historia de boleros, melodrama y rebeldía

Mi madre no es mi madre. Mi madre era la música

El Centro Cultural Helénico y la compañía El Mirador presentan: Flores negras del destino nos apartan, un espectáculo unipersonal basado en Canción de tumba del autor Julián Herbert, quién fue galardonado dos veces por esta obra con el Premio Jaén de Novela 2011 y el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska 2012; tendrá temporada del 20 de marzo al 25 de abril en el Foro La Gruta.

La puesta en escena basa su discurso estético en la cinematografía y la música.  Belén Aguilar, la directora, construyó una ventana al universo de la memoria, en el que el hijo de Guadalupe, una ex trabajadora sexual afronta la inexorable partida de su madre enferma, y a su vez, a través de remembranzas, imágenes y canciones, dibuja con su historia, un periplo de la fragilidad humana; una biografía llena de ternura, humor y una crueldad absoluta.

La madre —personificada por la actriz Lorena Glinz— se hace presente a través de imágenes proyectadas como recuerdos que evoca su hijo —papel interpretado por José Juan Sánchez— durante su espera en el hospital. Este viaje es como un filme de recuerdos matizados con boleros cubanos, que llaman al público a transitar por una amplia gama de sentimientos que van desde el dolor y la pérdida, hasta la reconciliación y el amor. Se trata de un dibujo a mano alzada lleno de ternura; un vaivén emocional que despliega la compleja relación entre una madre y su hijo a través de los años.

Este proyecto, además de ser un ejercicio autobiográfico de Julián Herbert, Belén Aguilar y José Juan Sánchez, es un espejo de la relación entre México y sus habitantes. Es una hipótesis y reflexión respecto al gusto de los “hijos de México” en su afición a las lágrimas, la sangre, el amor y los boleros, así como un recuento de la historia y de la innegable dicotomía nacional del gusto por el melodrama y la afición a la violencia.

Flores negras del destino nos apartan se ha presentado en el Teatro El Galeón y el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque;  en Colombia, dentro del Festival Internacional de Teatro de Manizales, y el Festival de Teatro y de Música San Ignacio, en Medellín, donde fue cálidamente recibida por el público. Asimismo, el proyecto fue seleccionado por el INBAL en el rubro de Dirección joven en 2021.

La obra cuenta con la dirección de Belén Aguilar; la adaptación e interpretación de José Juan Sánchez; la interpretación en el dispositivo de cinematografía es de Lorena Glinz; el diseño de vestuario y asistencia general son de Kevin Arnoldo; la producción ejecutiva es de Belén Mercado; el diseño de escenografía e iluminación son de Jesús Giles; el diseño sonoro y la música original son de Cristóbal MarYán; la cinematografía es de Ernesto Madrigal, la coreografía es de Mauricio Rico y la programación multimedia estuvo a cargo de Diego Álvarez Robledo.

Flores negras del destino nos apartan, se presentará los miércoles y jueves a las 20:00 horas, del 20 de marzo al 25 de abril en el Foro La Gruta. El costo del boleto es de $250. Actualmente hay una preventa del 50% de descuento válida hasta el 19 de marzo. Las localidades pueden adquirirse en la taquilla del Centro Cultural Helénico, ubicado en avenida Revolución 1500, así como en la página de internet helenico.gob.mx.

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José Juan Sánchez

Actor y productor originario de San Luis Potosí. Egresó del Centro Universitario de Teatro de la UNAM en 2011. Como actor de teatro ha participado en más de una veintena de puestas en escena. Destaca su participación en la obra Estrellas, dirigida por Hugo Arrevillaga; La vengadora de las mujeres, de Lope de Vega; Una luna para los malnacidos, Rentas congeladas y Verdecruz o los últimos lazaretos, dirigidas por Mario Espinosa. Es integrante de la compañía de teatro Festín Efímero, con quien ha creado los proyectos La cabra o la fábula del niño y su dóberman, La ley del ranchero y La escuela del dolor humano de Sechuán.

Belén Aguilar

Estudió la carrera de actuación en el Centro Universitario de Teatro, generación 2007-2011. Fundadora de la compañía escénica El Mirador, con quien estrenó en 2017 su ópera prima Un acto de comunión de Lautaro Vilo, una experiencia teatral y gastronómica. En ese mismo año, codirige con la compañía Conejo con prisa, Cómo aprendí a manejar de Paula Vogel, proyecto apoyado por el Fonca. También desarrolló los proyectos El duelo, espectáculo para transeúntes, comisionado por Casa del Lago y Desobediencia Sonora. En 2021, dirige la puesta en escena Flores negras del destino nos apartan. Es codirectora y actriz del unipersonal, La garganta del cielo. Ha dirigido ópera, performance y proyectos audiovisuales.

Julián Herbert

Nació en Acapulco, Guerrero. Estudió Letras Españolas en la Universidad Autónoma de Coahuila. Ha traducido poemas de W. H. Auden, George Mackay Brown, Anthony Hecht, Alfred Tennyson y William Carthwright. Fue becario del Fonca, Jóvenes Creadores 1999, 2001 y 2004. Obtuvo en 1995 el Premio de Aforismo Santo Tomás de Aquino, de Monterrey, por Ni paraíso ni domingo; el Premio Gilberto Owen 2003 en poesía, por Kubla Khan; el Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola 2006 por Cocaína. Manual del usuario; Mención honorífica en el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 1998 por El nombre de esta casa; el XXVII Premio Jaén de Novela (España), por Canción de tumba (autobiografía novelada), de la cual se incluye un fragmento en Trazos en el espejo. 15 autorretratos fugaces (Era, 2010); así como el V Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska 2012 por Canción de tumba. Su obra está incluida en la antología Narcocuentos (Ediciones B, 2014).