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Un milagro coreano en Kazán

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Esta vez, todo iba a ser diferente. El plantel coreano al completo, tanto los integrantes del once inicial como los suplentes, hizo un círculo delante de su área técnica. Como si estuviese practicando un ritual sagrado, esa situación se prolongó durante unos momentos, hasta que el árbitro se dispuso a señalar el comienzo del partido. Su adversario, nada menos que la actual campeona del mundo, esperaba en formación a que los coreanos entrasen en la cancha.

Y no fue un partido cualquiera. Aunque uno sea un purista que no crea en cifras ni en estadísticas, la diferencia entre los dos conjuntos quedó clara desde el principio, tanto en el apartado de posesión del balón como en el de tiros a puerta. Alemania había salido con todo, como si quisiese compensar su deslucido inicio de torneo.

Un partido perfecto

No obstante, este encuentro presentó un aspecto inesperado. Cada vez que los europeos se lanzaban al ataque para tratar de abrir brecha, algo les salía mal: todos sus disparos y centros al área fueron bloqueados por los hombres de rojo. E incluso cuando algún balón pasaba, Jo Hyeonwoo aparecía para neutralizar el peligro.

“Nunca había hecho un partido así de perfecto en toda mi carrera”, confesó el espigado guardameta a FIFA.com después de ser elegido Jugador Budweiser del Partido. “Pero no detuve todos los tiros yo solo, pensé que los otros arqueros, [Kim] Seunggyu y [Kim] Jinhyeon, también me estaban echando una mano”.

Esas manos invisibles no fueron la única ayuda con la que contó Jo en la tarde del miércoles. También le ayudó el central Jang Hyunsoo, que había recibido numerosas críticas por su responsabilidad en los tres goles recibidos por la República de Corea antes de este choque, y cuya presencia de nuevo en el once titular despertó no pocas suspicacias.

Pero Jang no se amilanó, y asumió ante Alemania el papel de volante defensivo. “Los jugadores alemanes son de los mejores del mundo, se les da muy bien conservar el balón y encontrar huecos en nuestra defensa”, explicó. “Mi cometido era sellar los espacios entre la defensa central y el mediocampo, y estoy muy contento de haberlo conseguido”.

“Pensé que ya estábamos en la lona y que era el momento de levantarnos. No teníamos nada que perder, ni nada que temer. Por eso hemos podido ganarle hoy a Alemania”, afirmó Jang. “Nos hemos convertido en un bloque sacrificándonos por el equipo. Y si es posible hacer eso, creo que la República de Corea seguirá siendo una selección muy difícil de derrotar”.

Su compañero habitual en el eje de la retaguardia es Kim Younggwon, quien también fue objeto de críticas cuando los Guerreros de Taeguk cayeron por 4-2 a manos de Argelia hace cuatro años, en Brasil 2014. “Uno siempre puede recibir críticas o elogios. No creo que fuese culpa de Hyunsoo, porque lo podíamos haber evitado, para empezar, ayudándole en esas acciones de peligro”, dijo Kim, que ha sido capaz de superar esa etapa difícil para volver a afianzarse en el plantel de la República de Corea para Rusia 2018.

Una confianza recuperada

Y por si no le bastase recuperar la titularidad, Kim marcaría el gol crucial que adelantó a los coreanos bien entrado el tiempo añadido. “Creo que fue un gol muy claro, cuando estaban revisando la jugada en el VAR yo ya estaba convencido de que lo iban a dar por válido”, recordó. “Lo más importante es que hemos recuperado la confianza venciendo a los campeones del mundo, y al mismo tiempo hemos demostrado también lo que puede hacer el fútbol coreano”.