The Storms of Jeremy Thomas, un road trip a través de la historia del cine

Cultura

El director y cinéfilo Mark Cousins hace un viaje de 1000 km en coche entre Londres y Cannes en compañía de Jeremy Thomas. Un periplo que utiliza como pretexto una entrevista en la que se examina la biografía del productor británico, con más de 68 importantes películas en su haber, y que nos invita a sumergirnos en la historia del cine, nos adentra en el rodaje del film Soñadores (The Dreamers) en París, se detiene en Lyon, cuna del cine, y llega a su fin en el Festival de Cannes.

¿Qué recuerdo guarda del primer encuentro con Jeremy Thomas?

Me sorprendió su amabilidad. Sus films están tan centrados en la sexualidad, el poder y la destrucción que me esperaba a alguien como Cosme de Médici: un tirano controlador o un magnate del cine. En su lugar, descubrí a alguien muy humano dotado de un entusiasmo casi infantil.

¿Qué aspecto de sus películas le conmueve más?

Empecé a ver películas de Jeremy Thomas al final de mi adolescencia: recuerdo haber visto Contratiempo (Bad Timing) y Feliz Navidad Mr. Lawrence (Merry Christmas Mr. Lawrence). Me encantaba su faceta más sombría y peligrosa; me atraía y me aterraba por igual. Por aquella época aún no me había enamorado, aunque sus películas me mostraron el lado más oscuro del amor. Mi determinación por innovar y realizar un cine propio sin compromisos de forma ni contenido bebe de la obra de Jeremy Thomas.

El film está construido en capítulos. ¿Cuál es el origen de esa idea? ¿Qué le permite contar dicho formato?

Los capítulos por temas me han permitido observar a Jeremy y a su obra de seis maneras distintas. Es alguien complejo, y narrar una única historia hubiera resultado en una película demasiado lineal. Necesitaba ver al personaje desde distintos ángulos. Otra persona habría hecho una película sobre un director concreto partiendo del punto de vista del presupuesto, de la posproducción y de los rodajes, lo cual hubiera estado muy bien. Sin embargo, yo quería profundizar en otros temas más amplios, como la muerte, la política o el sexo, puesto que nos afectan a todos.

Háblenos del montaje: ¿cómo trabajó para realizar una obra de sumersión tan profunda?

Escribí cada escena, cada imagen y cada idea musical en una página A6. A continuación, ordené estas 100 escenas y pico siguiendo una cierta lógica para conseguir darle forma a la película. Integré esas secuencias en un documento que contiene los detalles de los fragmentos de película y las palabras que había escrito para acompañarlos. Entonces, Timo construyó las secuencias basándose en mis notas. Esta manera de trabajar significa que no buscamos ninguna estructura ni tono en la fase de montaje, puesto que ya los teníamos desde el principio.

Ha dicho que el filme es una celebración de la cultura radical inglesa. ¿Cómo encarna Jeremy Thomas esta cultura?

Jeremy procede de una familia privilegiada. Sin embargo, desde el principio de su carrera siempre se ha interesado por los “outsiders” y por el desorden que se esconde bajo la superficie de la vida burguesa. Sus películas japonesas sobre el mito, la obsesión o el desasosiego cuestionan la glorificación del pasado colonialista del que Inglaterra a menudo hace alarde. La verdadera Inglaterra del filósofo John Locke, de la modernista Virginia Woolf, del pintor Francis Bacon o de la estilista Vivienne Westwood es audaz e indomable. La obra de Jeremy Thomas representa todo esto. Boris Johnson se queda corto al imaginar Inglaterra, y con esto le hace un flaco favor.