En el día de ayer, 2 de abril, a las 23:00 h, fui dado de alta en la Clínica Ruber de Madrid de la neumonía bilateral por COVID-19 por la que fui ingresado el pasado 24 de marzo.Desde hoy, por prescripción médica, continuaré el tratamiento en aislamiento absoluto, en mi domicilio, durante 14 días, al igual que tantos miles de personas más, hasta la total recuperación.

Quiero aprovechar para agradecer sincera y profundamente todas las muestras de solidaridad y afecto recibidos en estos días; así como el apoyo de quienes, con persistencia, cada día a las 20:00 h, confirman su solidaridad desde ventanas y balcones, para con los servicios sanitarios y todos cuantos están velando porque esta crisis sanitaria, social y económica pase cuanto antes. Todas esas personas, están siendo un componente principal de la recuperación de aquellos que sufrimos enfermedades causadas por el virus, especialmente para combatir la soledad que esto genera.

Quiero agradecer especialmente a todo el personal médico, sanitario, auxiliar y a quienes se ocupan de la alimentación, limpieza y cuidado de los enfermos y enfermas, la enorme labor que están haciendo. No he podido ver sus caras, ni despedirme con un abrazo, solo he podido ver sus ojos, tras las gafas y mascarillas de aislamiento, pero en todos ellos he comprobado miradas limpias de vocación, abnegación, sacrificio, armonía y entrega a los demás. Siempre estaré en deuda con todos ustedes.