El director estadounidense Spike Lee será el presidente del jurado de la próxima edición del Festival de Cannes. A sus 62 años, el cineasta, también guionista, actor, montador y productor, ha firmado numerosas películas que se han convertido en objetos de culto y ha trasladado al cine contemporáneo la incertidumbre y la indignación de su época sin olvidar nunca dirigirse al público que, película tras película, ha logrado concienciar sobre sus causas.

Rodeado de su jurado, que se desvelará a mediados de abril, Spike Lee concederá la Palme d’or al concluir esta 73ª edición, que se celebrará del 12 al 23 de mayo de 2020.

Es aquel que levanta el puño. También es aquel que rinde homenaje a Robert Mitchum con las palabras «amor» y «odio» grabadas sobre sus anillos durante su entrada destacada en la gran sala del Palais des Festivals en 2018.

«A lo largo de mi vida», ha escrito en una larga declaración (íntegra más abajo), «los sucesos felices me llegaron por sorpresa sin que lo esperara. Cuando me llamaron para ser presidente del jurado de Cannes en 2020, no me lo podía creer, me sentí al mismo tiempo feliz, sorprendido y orgulloso».

[…] «A título personal, el Festival de Cannes (además del hecho de que es el festival de cine más importante del mundo, sin ánimo de ofender a nadie) ha tenido un impacto enorme sobre mi carrera como cineasta. Podríamos incluso afirmar que Cannes ha marcado mi trayectoria en el cine mundial».

En 2018, tras 22 años de ausencia, Spike Lee, un neoyorquino de Brooklyn, regresó a la Competición con BlacKkKlansman (Infiltrado en el KKKlan) y demostró de forma esplendorosa que su ira y su virtuosismo seguían intactos. Por momentos comedia mordaz, thriller y panfleto político, la película fue premiada con el Grand Prix del Jurado y posteriormente con el primer Oscar que el director recibía por una de sus películas.

En nombre del Festival de Cannes, de su Consejo de Administración y de sus equipos, Pierre Lescure, presidente, y Thierry Frémaux, delegado general, se complacen en dar la bienvenida tanto al artista como a la persona:

«La mirada de Spike Lee es más valiosa que nunca. Cannes es una tierra de acogida natural y una caja de resonancia mundial para aquellos que despiertan las emociones, y cuestionan las posturas y las convicciones de los espectadores. La personalidad arrolladora de Spike Lee promete mucho. ¿Qué tipo de presidente del jurado será? ¡Tendremos que verlo en Cannes!».

Spike Lee sucederá a Alejandro G. Iñárritu, cuyo jurado concedió en 2019 la Palme d’or a Parasite (Parásitos) del director coreano Bong Joon-ho, que sigue triunfando en las salas de todo el mundo y que acaba de ser premiada con el Globo de Oro a la mejor película extranjera.

El Festival de Cannes se celebrará del martes 12 al sábado 23 de mayo de 2020. La Selección oficial y la composición del jurado se desvelarán a mediados de abril.

DECLARACIÓN DE SPIKE LEE

A lo largo de mi vida, los sucesos felices me llegaron por sorpresa sin que lo esperara. Cuando me llamaron para ser presidente del jurado de Cannes en 2020, no me lo podía creer, me sentí al mismo tiempo feliz, sorprendido y orgulloso.

A título personal, el Festival de Cannes (además del hecho de que es el festival de cine más importante del mundo, sin ánimo de ofender a nadie) ha tenido un impacto enorme sobre mi carrera como cineasta. Podríamos incluso afirmar que Cannes ha marcado mi trayectoria en el cine mundial.

Todo comenzó en 1986. Mi primer largometraje She’s Gotta Have It (Nola Darling) se llevó el Premio de la juventud en la Quincena de Realizadores. La película siguiente, en 1989, Do the Right Thing (Haz lo que debas), estuvo en la Selección oficial y en Competición. Y no tengo aquí ni el tiempo ni el espacio para describir la explosión cinematográfica que generó y que todavía se hace sentir treinta años más tarde.

Tras Jungle Fever (Fiebre salvaje) en 1991 en Competición, llegaron Girl 6 en 1996 Fuera de Competición, Summer of Sam (Summer of Sam: nadie está a salvo de Sam) en 1999 en la Quincena de Realizadores y Ten Minutes Older en 2002 en la sección Un Certain Regard.

Y finalmente la presencia de BlacKkKlansman en 2018 en Competición, donde fue premiada con el Grand Prix del Jurado, que se convirtió en la rampa de lanzamiento de su estreno en salas en todo el mundo y me permitió ganar el Oscar al mejor guion.

Así que, para aquellos que llevan las cuentas, son siete «Spike joints» los que han sido seleccionados.

Para rematarlo, me enorgullece ser la primera persona de la diáspora africana (Estados Unidos) que asume la presidencia del jurado de Cannes y de un gran festival.

La familia Lee quiere dar las gracias sinceramente al Festival de Cannes, Pierre Lescure y Thierry Frémaux, así como al maravilloso público francés que respalda mi carrera cinematográfica desde hace cuatro década.

Siempre llevaré en mi corazón esta relación tan especial.

Peace and Love,

SPIKE LEE

Da People’s Republic Of Brooklyn, New York.

BIOGRAFÍA DE SPIKE LEE

Nacido en Atlanta en 1957 pero educado en Brooklyn, Shelton Jackson Lee se considera ante todo un autor, como demuestra el hecho de que normalmente solo ruede sus propios guiones. El francotirador del cine estadounidense impuso su firma ya desde sus inicios: personajes fuertes o audaces, una puesta en escena aguzada, diálogos contundentes, un control del ritmo constante y una banda sonora a la altura.

Una mezcla de géneros apasionante de la que su filmografía se hace eco desde hace casi 30 años y que ya se podía percibir en su primera película en 1986, She’s Gotta Have It (Nola Darling). Sátira sentimental con tintes de documental sociológico, este tesoro de imaginación impuso su estilo precursor. Anclados en la cultura urbana neoyorquina, sus siguientes largometrajes (Do the Right Thing – Haz lo que debas en 1989, seguido dos años después por Jungle Fever – Fiebre salvaje-) hicieron acto de presencia sobre la alfombra roja de Cannes, e impactaron definitivamente a los espectadores por su brillante ingenio y su humor corrosivo.

Detrás de sus gruesas gafas, la mirada determinada de Spike Lee capta los desafíos de su época, como el machismo y el instinto gregario (Summer of Sam – Summer of Sam: nadie está a salvo de Sam), la representación de los negros en los medios de comunicación (The Very Black Show Bamboozled) o la pérdida de los valores morales (She Hate Me – Ella me odia). Aunque sitúa sus historias en la sociedad estadounidense, trascienden sus particularidades para traspasar las fronteras y ofrecer un discurso universal sobre la tolerancia, la fraternidad (Get on the Bus – La marcha del millón de hombres) o el perdón (He Got Game – Una mala jugada). Sea en un biopic (Malcom X), un poema (25th hour – La última noche) o un thriller de la más pura tradición hollywoodiense (Inside Man – Plan oculto), Spike Lee demuestra su saber hacer tanto en la ficción como en el documental (4 Little Girls – Cuatro niñas-, Katrina).

Su obra es la viva imagen del hombre con aspecto de eterno adolescente que no se separa nunca de sus zapatillas y su gorra: burlona y turbulenta, voluble y provocativa, en ocasiones furiosa, siempre comprometida.

Pionero, Spike Lee abrió la vía para una nueva generación de directores afroamericanos como Ryan Coogler (Black Panther) Jordan Peel (Get Out –Déjame salir), Barry Jenkins (Moonlight) o Ava DuVernay (Selma).