Solicita el Sindicato Nacional Democrático Minero a la UIF investigar el origen de la riqueza inexplicable de Gómez Urrutia

El Sindicato Nacional Democrático Minero solicitó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público investigue el origen de la riqueza inexplicable del senador Napoleón Gómez Urrutia, quien durante años ha mantenido inversiones millonarias en Canadá, que no se justifican con sus ingresos como líder de la agrupación que encabeza.Ismael Leija Escalante, secretario general de ese sindicato, destacó que, si en realidad el presidente Andrés Manuel López Obrador desea llevar a fondo el combate a la corrupción, es indispensable que se abra una investigación para determinar cuál es la fuente de los recursos económicos de Gómez Urrutia y si se trata de un origen ilícito.
Las investigaciones de la UIF, encabezada por Santiago Nieto, estarían incompletas si no se aplica a todos los sospechosos de enriquecimiento ilícito, aun cuando aparentemente sean aliados de la Cuarta Transformación, consideró.
Recordó que aún permanece en total impunidad el desvío de 55 millones de dólares que Gómez Urrutia no entregó a cerca de 10 mil obreros de la empresa Cananea, como producto de la venta de 5 de las acciones de esa compañía cuando fue privatizada.
Subrayó que en 2009 se dio a conocer públicamente que Gómez Urrutia adquirió Nuba Group, una cadena lujosa de restaurantes de comida árabe, con sede en Vancouver, Canadá, en donde vivió entre 2006 y 2018, 12 años de exilio dorado, porque en todo ese tiempo recibió recursos del Sindicato Minero que encabezaba.
Dicha cadena está domiciliada en West Hasting Street 207 y Seymour Street 1206 en Vancouver, Canadá, noticia que fue dada a conocer en su momento en ese país y en México.
El dirigente del sindicato que agrupa a 14 mil trabajadores expuso que en esta investigación también debe ser tomada en cuenta la familia de Gómez Urrutia para determinar si su fortuna se formó al amparo de negocios turbios del legislador.
Alejandro Gómez Casso, hijo del líder sindical minero, presumió recientemente en sus redes sociales 31 vehículos de lujo de su propiedad, entre los que se incluyen autos de carreras y motocicletas de alto rendimiento. El valor de algunos supera 2 millones de pesos.
El listado incluye automóviles y camionetas Audi, Mercedes Benz clase E, Land Rover, Mustang, BMW, Porsche, Mitsubishi y Nissan GTR; así como 7 motocicletas (entre ellas una Ducati y otra BMW), 2 cuatrimotos y 6 bicicletas de alta gama.
Desde inicios del 2019 se le ha visto a Gómez Casso vacacionar en Nueva York, Mar de Cortés, la Riviera Maya y La Habana en compañía de su esposa y su familia. Pero además de los viajes, que no son económicos, se ha hospedado en los mejores y más grandes hoteles en los que las habitaciones más baratas cuestan 30 mil pesos la noche.
El año pasado un diario de circulación nacional publicó fotografías que evidencian la ostentosa vida de Gómez Casso, en donde se le aprecia visitando los glaciares de Tracy Arm en Alaska, Estados Unidos y diversos países del mundo, como Inglaterra, Turquía y Canadá.
El diario publicó las fotografías días después de que se diera a conocer que el hijo de Napoleón Gómez Urrutia en 2007 falsificó una firma ante el Servicio de Administración Tributaria, para no tener que viajar a la Ciudad de México, por el temor de ser detenido.
El hijo de Gómez Urrutia tiene cuentas pendientes con el SAT, por deficiencias en su pago de impuestos, pero se mantiene impune, quizá por la protección que recibe de su padre.