Javier Bárcenas
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Asociación de Maestros de California (CTA, por sus siglas en inglés) acordaron colaborar para atender a niños y jóvenes migrantes de ambos lados de la frontera, a fin de que puedan continuar con su formación, independientemente de nacionalidad, situación migratoria, género y origen étnico.
En un comunicado el SNTE informó que entre otras acciones, se contempla la elaboración de materiales educativos, un protocolo que proporcione elementos a los maestros sobre cómo actuar con sus alumnos, el uso del SINADEP (plataforma en línea creada por el SNTE para el desarrollo profesional).
Además, la Guía para docentes de educación indígena, (desarrollada entre el SNTE y la Unesco), enseñanza del inglés, visitas recíprocas a escuelas y el intercambio de profesores en estancias breves.
El acuerdo quedó establecido en una reunión que sostuvieron, en la ciudad de San Diego, el secretario general del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, y Eric Heins, presidente de la CTA, quienes destacaron la necesidad de que esta alianza garantice mejores condiciones laborales, salariales y prestacionales a sus agremiados.
El maestro Cepeda Salas se refirió a la Estrategia de Protección al Migrante, que dio a conocer recientemente el gobierno de México, y señaló las coincidencias del SNTE con esas medidas, especialmente las que tienen como propósito brindar capacitación y que amplían los programas de educación, salud y deporte para elevar la calidad de vida.
Luego de mencionar que en cada ciclo escolar unos 3 mil 200 niños extranjeros llegan a Baja California, muchos de ellos deportados, Cepeda Salas subrayó que “el valor fundamental del sindicalismo y de los maestros es la solidaridad (…) y hoy estamos reunidos para sumar esfuerzos en el tema de los niños y jóvenes migrantes, un tema de equidad, de justicia social. Construyendo puentes, no muros”.
Enfatizó que “nuestras escuelas públicas tienen la obligación de recibir a estos niños aún en caso de ausencia de la documentación académica o de identidad.
“El compromiso de nuestras maestras y maestros con este derecho no significa que no enfrenten retos mayores para incluir en las aulas la diversidad de culturas, y creo que muchos de estos retos los compartimos con los docentes de California y por eso nos apoyamos”.
Por su parte, Eric Heins, presidente de la CTA, se congratuló de iniciar un trabajo conjunto con el SNTE. Al afirmar que “nosotros no creemos en murallas”, y dijo estar convencido de que la relación institucional rendirá frutos en el ámbito social.
Los profesores Mario Aispuro Beltrán y María Luisa Gutiérrez Santoyo, secretarios generales de las secciones 2 y 37 del SNTE, respectivamente, expusieron la situación que enfrenta Baja California ante el aumento de la migración, un fenómeno que se ha agravado en los últimos meses.
Recordaron que autoridades estatales han emprendido programas de atención, como la próxima apertura de una escuela en la región de Tecate, donde las clases serán únicamente en idioma inglés; sin embargo, dijeron, el compromiso del magisterio es fundamental para que cualquier política tenga buenos resultados.
Cabe mencionar que la CTA representa a 360 mil trabajadores de escuelas y universidades públicas, entre docentes y personal de apoyo. Forma parte de la Asociación Nacional de Educación (NEA, por sus siglas en inglés), la organización magisterial más grande de los Estados Unidos, con 3 millones de agremiados.