Siqueiros pedagogo explora un aspecto poco conocido del artista: su labor a favor de la enseñanza de las artes en México

La exposición Siqueiros pedagogo forma parte de la nueva Plataforma Pedagógica de Proyecto Siqueiros de la SAPS, dependiente del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y es un ejercicio formativo que revisa un aspecto poco conocido y estudiado del pensamiento siqueiriano: su crítica a la enseñanza de las artes en México y su labor como maestro de generaciones de artistas.
David Alfaro Siqueiros criticó los métodos de las escuelas de arte de nuestro país y desarrolló nuevas maneras de enseñar la práctica muralística por medio de cursos, conferencias, talleres, sesiones de trabajo y publicaciones, en las cuales plasmó una nueva metodología que puso en práctica hasta el final de su vida.
En Siqueiros pedagogo, exposición curada por Vera Castillo y Adriana Melchor, se exploran las tres etapas de la visión y práctica pedagógica del artista: cuestionamiento y búsqueda de una formación artística a través de la educación no formal, trabajo docente y formulación de una escuela muralista. Para ello se realizó una puntual investigación en el Centro de Documentación Siqueiros (CDS).
Por otra parte, la nueva Plataforma pedagógica de Proyecto Siqueiros busca expandir las prácticas de mediación en el museo para fomentar una ciudadanía participativa, así como la construcción colectiva de conocimientos. Más allá de su labor de conservación, investigación y divulgación de colecciones, Proyecto Siqueiros encamina su trabajo a la formación de públicos reflexivos mediante su participación en procesos educativos y artísticos; de ahí que favorezca el intercambio de saberes entre perfiles disímbolos de los visitantes.
Fotografías, textos y material hemerográfico se despliegan en mobiliario especialmente creado para propiciar la participación de los visitantes. El diseño estuvo a cargo de Primal, despacho transdisciplinar que se basó en la lectura del libro Cómo se pinta un mural y en la observación del Mural para una escuela del Estado de México, ubicado en el patio de murales de la Sala de Arte Público del Proyecto Siqueiros para configurar bancas, mesas y otras unidades, así como espacio para seminarios y charlas, entre otras actividades que conforman el programa público de esta muestra temporal.
Siqueiros pedagogo es una de las dos iniciativas con las que abre la Plataforma Pedagógica, en esta nueva etapa que inició en abril de 2019 con el cambio de su dirección. La visión de este ejercicio expositivo y pedagógico forma parte de su declaración institucional que tiene como objetivo la actualización de las prácticas pedagógicas y modelos colaborativos de trabajo impulsados por David Alfaro Siqueiros.
Etapas de la visión y práctica pedagógica de Siqueiros
Primera etapa. De acuerdo con Vera Castillo, coordinadora de la Plataforma Pedagógica, el punto de partida de las tres etapas mencionadas está en la participación de Siqueiros en la Unión de Alumnos, Escultores y Pintores que realizó una huelga en 1911 para exigir la división de la Academia de San Carlos en una escuela para estudiantes de arte y otra para arquitectos. El artista demandó nuevos métodos de enseñanza, en especial de pintura. Como resultado de estos acontecimientos, en 1913 se creó la Escuela de Pintura al Aire Libre (EPAL), establecida en Santa Anita, Iztapalapa, y que ofreció un novedoso programa de enseñanza.
Segunda etapa. Se gestó durante la estancia de Siqueiros en Los Ángeles, California (1932), donde pintó los murales Mitin obrero, América tropical y Retrato actual de México. Aquel año, el artista fue invitado a impartir una clase sobre fresco en la Chouinard School Of Arts y Nelbert M. Chouinard ofreció un muro de la escuela para que un grupo de artistas trabajaran una propuesta pictórica; a dicho grupo se le conoció posteriormente como Mural Block Painters.
Aquella experiencia marcó una ruptura con los esquemas de enseñanza que se acotaban a los formatos pequeños, los de la pintura de caballete. El artista experimentó nuevas formas de trabajo en la realización de ese mural, además de pugnar por la creación de murales públicos y utilizar nuevas herramientas y materiales, como taladros mecánicos, linógrafos, cemento, ligas mecánicas y pistola de aire.
En 1933 el artista fue a Argentina para pintar el mural Ejercicio plástico en una propiedad privada. Ese año publicó el folleto Qué Ejercicio plástico y cómo fue realizado, en el cual desmenuzó el método de trabajo, con énfasis en la sustitución de materiales y herramientas arcaicas por otras modernas, además de plantear un trabajo colectivo en vez de un trabajo individual. La realización de este mural impulsó metodologías y enseñanzas que no se habían desarrollado en los sistemas escolarizados, señala Vera Castillo. En aquel tiempo las escuelas de arte en México no incluían la enseñanza de la pintura mural, por lo que los muralistas desarrollaron sus propias metodologías.
Otro momento relevante de esta etapa se dio en el marco de su estadía en San Miguel de Allende, Guanajuato, donde pintó Monumento al general Ignacio Allende (1948) en el Ex Convento de Santa Anita, en colaboración con un equipo de veteranos estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial. El artista impartió un curso integrado por cinco conferencias en las que abordó: trazos de líneas de construcción usadas por arquitectos, la teoría del espectador móvil, determinación de zonas de un edificio y selección del tema para el mural, entre otros.
Después de esta experiencia, el artista escribió su famoso libro Cómo se pinta un mural, en el cual subrayó aspectos como dejar de pensar en los formatos de caballete para pensar en los grandes formatos; la toma de decisiones, distribución del trabajo y organización en equipo; la importancia de la fotografía en el proceso de realización de la obra; la construcción colectiva del andamiaje; los trazos de composición en el espacio, los puntos de fuga y el uso de policromía.
Tercera etapa. Se refiere a la instalación de su taller en Cuernavaca, Morelos, en la segunda mitad de los años sesenta. Se trató de la primera escuela de muralismo de México y el mundo, con equipo para que un grupo de estudiantes-artistas trabajaran en las placas transportables que después constituyeron en Polyforum Cultural en la Ciudad de México. La escuela-taller alojaba a los alumnos-ayudantes y no contaba con un plan de estudios porque el objetivo no era emular la enseñanza escolarizada, sino formar a los alumnos en los procesos colectivos de trabajo, concluye Vera Castillo.
La muestra Siqueiros pedagogo estará abierta al público en la Sala de Arte Público Siqueiros del 30 de octubre de 2019 al 23 de febrero de 2020. Para más información: @saladeartepublicosiqueiros y 55 5203 5888.