Silvestre Revueltas, uno de los compositores mexicanos más originales del siglo XX

Revueltas pertenece a una de las familias más peculiares que ha dado este país, ya que varios de sus miembros se destacaron por su actividad artística, política y cultural, entre ellos los artistas plásticos Fermín y Consuelo Revueltas, la actriz y escritora Rosaura Revueltas y el escritor y activista José Revueltas.Silvestre no sería la excepción, ya que desde muy niño dio amplias muestras de su habilidad con el violín. Estudió este instrumento y composición en el Conservatorio Nacional de Música. Como todo gran genio, se sentía insatisfecho con lo aprendido. Sus primeras obras las escribió a los 16 años de edad.
En 1917, mientras estudiaba en el St. Edward’s College, Silvestre Revueltas sobresalió por sus habilidades musicales, sus recitales y su independencia. También conoció la música de Claude Debussy. Su influencia temprana aparecería en sus primeras obras.
Junto con su intensa preparación musical, se conectó con movimientos de izquierda. Volvió en 1923 a México, donde el secretario de educación, José Vasconcelos, emprendió las misiones culturales, a través de las cuales llevó los beneficios de la cultura y la educación a todos los ámbitos de la sociedad, sobre todo a los más pobres. En esta época se hizo amigo de Carlos Chávez.
Tras varios años como concertista, Silvestre Revueltas se reveló de pronto como un gran compositor, al dar a conocer la pieza para orquesta de cámara Batik, una mezcla ecléctica con influencia de Debussy y Arnold Schönberg.
En 1929, Chávez creó la Orquesta Sinfónica de México e invitó a Silvestre Revueltas a unirse a ella como asistente, lo cual le sirvió de trampolín para dar a conocer sus obras propias y las de Chávez.
Sus obras más importantes, en opinión de los musicólogos, las compuso de 1930 a 1940, año en el que murió. Entre éstas se encuentran La noche de los mayas, Sensemayá, Cuauhnáhuac, Esquinas, Janitzio, Danza geométrica, Ventanas y Redes, que lo dio a conocer mundialmente y lo convirtió en uno de los primeros compositores para música de cine.
Homenaje a Federico García Lorca se estrenó en el Palacio de Bellas Artes en 1936, tres meses después del asesinato del poeta, y Sensemayá se convirtió en una de las composiciones mexicanas más importantes y en la más popular de su autor. Esta pieza ha sido dirigida por Leopold Stokowski, Leonard Bernstein, Eduardo Mata, Esa-Pekka Salonen o Gustavo Dudamel, entre los conductores más sobresalientes de los últimos cien años. A esas obras le siguieron La noche de los mayas y otras para el cine. Se cree que antes de fallecer trabajaba en un ballet basado en los grabados de José Guadalupe Posada.
Revueltas perteneció a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios. El 5 de octubre de 1940 falleció de una bronconeumonía. Fue velado en el Conservatorio Nacional de Música y sepultado en el Panteón Francés, donde Pablo Neruda leyó un poema propio dedicado al compositor. En 1976, sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres.
El legado musical de Revueltas es de inconmensurable valor artístico. Es considerado uno de los autores más originales del siglo XX.