En representación del Estado mexicano, la secretaria Irma Eréndira Sandoval Ballesteros participó en una reunión internacional de alto nivel sobre integridad financiera, en donde expuso que “las decisiones por parte de los poderes del mercado hacen que las instituciones democráticas estén al servicio de intereses particulares, por lo que el sector privado tendría que responder a normas de transparencia”.

Durante el lanzamiento mundial del Informe sobre Rendición de Cuentas, Transparencia e Integridad Financiera Internacional (FACTI, por sus siglas en inglés) para lograr la Agenda 2030, la Secretaria de la Función Pública señaló que “debemos hacer un esfuerzo especial para intercambiar información y compartir nuestras buenas prácticas para diseñar normas abarcadoras y muy estrictas en cuanto al secreto bancario. En un mundo en el que nuestras economías están relacionadas, la transparencia únicamente será tan fuerte como lo sea el eslabón más débil de la cadena”.

Ante un panel con expertos internacionales en materia de combate a la corrupción, agregó que “hay que apuntar a la responsabilidad concreta de los países más desarrollados, y ejercer presión para que los centros financieros cumplan con las normas de transparencia”.

Resaltó que “las economías más desarrolladas cuentan con recursos para luchar contra el terrorismo, pero la lucha contra la corrupción no recibe la misma prioridad, y a menudo hay muchas normas de secreto, por lo que hay mostrar a los ciudadanos de todo el mundo que los gobiernos son capaces de controlar los problemas de blanqueo de capitales y de evasión fiscal, y que se están invirtiendo los recursos necesarios en el desarrollo y en la lucha contra las desigualdades”.

Manifestó que en México, “desde la Secretaría de la Función Pública transformamos la vigilancia fiscal y el control en las aduanas. Nuestra nueva política está orientada a reducir el flujo de dinero ilícito y a combatir la corrupción en el comercio internacional, actividad económica que actualmente representa cerca del 70% de nuestro Producto Interno Bruto”.

Ante altas autoridades, ministros y el presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Volkan Bozkır, señaló que ”como parte de nuestro plan de acción, las autoridades gubernamentales y la sociedad civil están colaborando en un plan nacional de mejores prácticas en transparencia, así como ámbitos administrativos, jurídicos, legales y técnicos”.

La secretaria Sandoval Ballesteros aseveró que en los últimos dos años México también ha mejorado el acopio de datos a través de reformas políticas y jurídicas para impedir el fraude fiscal, e Indicó que desde la Función Pública “estamos decididos a asumir nuestra parte en esta trinchera contra la corrupción”, de ahí la relevancia de la transparencia y la Integridad de la responsabilidad financiera internacional.

“Estamos comprometidos con la lucha contra la corrupción en todos los objetivos del gobierno y de la economía. Y hoy es más importante que nunca conseguir esos objetivos. No podemos seguir condenando a millones de personas a vivir en la pobreza, mientras que un puñado acumula la mayoría de la riqueza de todo el mundo. Al contrario, debemos trabajar todos juntos para lograr un mundo más próspero, igualitario para todos”, manifestó.

En la reunión virtual se presentó el análisis del informe final del Panel FACTI, en el que se proponen recomendaciones sobre la integridad financiera para el desarrollo sostenible, como el camino a seguir para que las naciones construyan juntas un mejor futuro.

El Panel FACTI busca la integridad financiera y el desarrollo sostenible y retoma el análisis hecho por el grupo interagencial de trabajo de Naciones Unidas sobre flujos financieros ilícitos y los esquemas de la planeación fiscal agresiva de las corporaciones. Se propone un pacto en donde todos los países emprendan acciones para fomentar y fortalecer la integridad financiera para el desarrollo sostenible, y donde los recursos recuperados se utilicen para el desarrollo.

Las propuestas buscan impactar en los objetivos establecidos en la Agenda 2030, adoptada por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas en 2015, y en la que se cristaliza el compromiso de transformar el mundo por medio de 17 metas y 169 objetivos, a través de un llamado universal a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas disfruten de paz y prosperidad para el año 2030.