La resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, avalada por 6 de 11 ministros, sobre la constitucional de la consulta popular para enjuiciar a los ex presidentes de la República es muy lamentable, porque resulta una clara estrategia electoral de López Obrador, aseguró el dirigente nacional, Marko Cortés Mendoza.

“Esta consulta a todas luces es ilegal e inconstitucional y es muy penoso que algunos ministros se presten a las artimañas electorales del Presidente. Además de que con esta decisión se vulneró la autonomía de la Suprema Corte y quedó en evidencia que está sometida a las presiones del Ejecutivo”, sentenció.

Si algún expresidente incurrió en algún delito, sin consulta alguna de por medio, se le debe denunciar, y en caso de resultar responsable, juzgarlo como lo marca la ley y la Constitución.

“Por ello expresamos nuestra enérgica condena a las presiones ejercidas por el Jefe del Ejecutivo hacia dicho Poder. Al declarar válida la consulta solicitada por López Obrador contra los expresidentes de la República se pone en riesgo los derechos humanos y la división de poderes”, indicó.

Lo único que busca López Obrador es crear un circo para distraernos de los graves problemas que vive el país, como es el alto desempleo, la crisis en salud y uno de los peores momentos en seguridad que ha vivido México durante varias décadas.

Cortés Mendoza manifestó que, con esta decisión, la Suprema Corte violó su propia independencia, tan indispensable para mantener el Estado de Derecho en nuestro país, para quedar sometida a una dictadura en construcción.

Por último, convocó a todos los sectores de la sociedad a manifestarse en contra de la decisión de la Suprema Corte y a favor de la defensa de las instituciones y poderes del Estado, pues solo de esa forma conservaremos nuestra democracia, derechos y libertades.