El rechazo legislativo que este martes se registró en el Congreso del Estado de México para avanzar en la aprobación del matrimonio civil igualitario, constituye un revés político, social, y cultural al proceso democratizador que es necesario impulsar en el país.

La ausencia de las bancadas de Morena, PES, PRI, PAN y PVEM, a la reunión de trabajo de las comisiones unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales, y de Procuración y Administración de Justicia, tuvo como objetivo impedir el ejercicio de un derecho históricamente anhelado por las ciudadanías de la diversidad sexual.

El vacío legislativo hecho por estas fuerzas políticas a la propuesta presentada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), a través de la diputada Araceli Casasola, para reconocer jurídicamente la unión entre personas del mismo sexo, desestima los avances que en la materia, tras largos años de lucha, ha obtenido en México el colectivo LGBTTTI.

Dicha acción contraviene los logros obtenidos en la Ciudad de México, Coahuila, Nayarit, Campeche, Michoacán, Colima, Morelos, y Quintana Roo, entidades del país en las que el matrimonio civil igualitario es ya una realidad, vulnera la dignidad de las poblaciones de la diversidad sexual, desconoce la tesis 43/2015 emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la inconstitucionalidad de las leyes que niegan el matrimonio a las parejas del mismo sexo, así como la Recomendación General 023 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Siempre en conjunto con la sociedad civil, el PRD en el Congreso mexiquense ha propuesto el reconocimiento del matrimonio igualitario como una forma de garantizar a las personas LGBTTTI el mismo ejercicio de derechos de los que gozan las parejas heterosexuales.

En este escenario retrógrada que se vive en el Estado de México, el PRD reivindica los derechos de las poblaciones LGBTTTI, así como la defensa jurídica y legislativa de las diferentes formas de cohabitación que elijan entre sí, tal como lo ha demostrado a través de sus legisladores Octavio Martínez, Javier Salinas, y Araceli Casasola, quienes en 2014, 2015 y 2018, respectivamente, presentaron en el Congreso mexiquense iniciativas de ley para reconocer jurídicamente el matrimonio igualitario con pleno derecho a la adopción, a través de la modificación de los artículos 4.179, 4.195, y 4.403 del Código Civil local.

Para el PRD, el fortalecimiento de la democracia requiere de la inclusión de todas sus poblaciones. A diferencia de otros partidos, somos una fuerza política que no titubea ni guarda silencio ante la exclusión que afecta la vida cotidiana del colectivo LGBTTTI. Las y los perredistas estamos totalmente convencidos de que los derechos no deben consultarse, sino ejercerse plenamente.