En el marco de la Primera Feria Internacional del Libro en la Cámara de Diputados, se llevó a cabo el conversatorio “Investigadores Parlamentarios: el conocimiento al servicio del Poder Legislativo”, a fin de conocer el uso e impacto de esta herramienta en el día a día de San Lázaro.

Samuel Rico Medina, director general de Servicios de Documentación, Información y Análisis (Sedia), aseguró que la red de investigadores es vital para el trabajo legislativo, pues genera un impacto en la toma de decisiones, de manera razonada y colegiada.

Preguntó cómo se podría optimizar y lograr acuerdos de apoyo para incentivar el ejercicio de estas redes de investigación parlamentaria.

Edgar Moisés Ribero Cob, investigador del Instituto Belisario Domínguez, del Senado, precisó que es mediante publicaciones de diversa índole y notas estratégicas para el día de la sesión, como se dan a conocer los resultados y observaciones.

Destacó la relevancia de los convenios de colaboración con universidades e institutos para, en este caso, atender las necesidades de conocimiento.

Carlos Cervantes Gómez, director general de Funciones del Centro Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias (CEDIP), comentó que “al final del día”, los cinco centros de estudios de la Cámara de Diputados son un apoyo técnico y no político.

Enfatizó que el objetivo es que los diputados tengan los argumentos mínimos de técnica legislativa en la elaboración de las iniciativas y dictámenes, a fin de que éstos no caigan en inconstitucionalidad ni contravengan tratados internacionales.

“Se trata de que no haya antinomias en los proyectos que se presenten; al final del día debemos ser un órgano para que los trabajos de los diputados tengan una mejor calidad”, expresó.

Alfredo Sainez Araisa, director de Análisis y Prospectiva Legislativa del Instituto de Investigaciones Legislativas del Congreso de Guanajuato, dijo que ante problemas globales y locales, como la inseguridad, se requieren de políticas públicas con una visión trasnacional, y nuevos canales de comunicación.

“Ese es el gran reto que tenemos los investigadores parlamentarios”, puntualizó.