Comprometido con el principio de paridad, el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó acciones afirmativas para potenciar la representación de las mujeres durante el proceso electoral de 2018 lo que permitió, entre otras cosas, que actualmente la Cámara de Diputados cuente con 48.2% de mujeres y el Senado con 49.2%, lo que ubica al Congreso mexicano como el tercer parlamento con más legisladoras en el mundo de acuerdo con el Índice de la Unión Interparlamentaria.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres este próximo 8 de marzo, el Instituto celebra la paridad alcanzada en el Congreso de la Unión como resultado de las elecciones del 1 de julio de 2018.

En once entidades federativas, las mujeres rebasan el 50% de la representación y en cuatro entidades los congresos son estrictamente paritarios.

Los once estados de la República con mayor presencia de mujeres en órganos legislativos son: Morelos, Chiapas, Tlaxcala, Baja California Sur, Colima, Oaxaca, Hidalgo, Querétaro, Aguascalientes, Campeche y Tabasco.

A nivel de las presidencias municipales, por primera vez el 27.2% de ellas están encabezadas por mujeres: cifra histórica pero aún muy lejos de la marca de paridad.

En el ámbito de las candidaturas a las gubernaturas aún existen muchos retos pues la mayoría de las postulaciones son de hombres. Por ejemplo, en el proceso electoral de 2018 en donde se renovaron 9 gubernaturas, solo el 22% de las postulaciones fueron de mujeres. En la contienda fueron electos 7 hombres y 2 mujeres. Estas últimas en la Ciudad de México y en Puebla.

La paridad entre hombres y mujeres lograda en la elección 2018 fue posible gracias a las reformas legislativas; a las medidas de acción afirmativa impulsadas desde los órganos electorales administrativos como el INE; a las sentencias judiciales, y al litigio, impulso y observancia de las organizaciones de la sociedad civil, los colectivos de mujeres y las integrantes de la academia con el apoyo de los organismos internacionales como ONU Mujeres y la Comisión Interamericana de Mujeres de la OEA.

Si bien la elección de 2018 se dio en el marco del establecimiento de la paridad como principio constitucional, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral aprobó una serie de acciones afirmativas como que la lista de candidaturas del Senado, por el principio de representación proporcional, fuera encabezada por mujeres y que, al menos, en dos listas de las cinco plurinominales de diputados postularán en el lugar número uno a mujeres.

Asimismo, con el fin de impulsar la participación política de las comunidades indígenas el INE, con la validez del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, mandató a los partidos que en los 13 distritos con más del 60% de población indígena debían postular personas indígenas en paridad es decir: 50 por ciento de las candidaturas debía corresponder a mujeres y el 50 por ciento a hombres.

Después las elecciones del 1° de julio, el INE también ha tomado medidas para asegurar el principio de paridad como cuando, mediante un Acuerdo del Consejo General, estableció que en Chiapas y en todas las entidades federativas no era posible asignar hombres después de la renuncia de las mujeres propietarias y suplentes una vez que habían sido electas.

Este caso de “nuevas Juanitas” o “Manuelitas” encontró su límite en dicha resolución del Consejo General del INE que establece que el derecho a la representación que tienen los partidos políticos no puede estar por encima de la obligación de paridad en las candidaturas y, por lo tanto, si un partido se queda sin fórmulas de mujeres para las asignaciones de representación proporcional; se le debe otorgar a una fórmula de mujeres del partido que le sigue en términos de votación.

En el marco de la celebración del Día Internacional de las Mujeres, el INE refrenda el compromiso de continuar implementando acciones que reduzcan la brecha de desigualdad que existe para la inclusión igualitaria de mujeres en la actividad política del país, partiendo, además, de las condiciones diferenciadas que enfrentan las mujeres indígenas, afromexicanas, con discapacidad y del colectivo LGBTTTI.