Antonio Ortega Martínez, diputado federal del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (GPPRD) y secretario de la Comisión de Hacienda así como de Presupuesto en la Cámara de Diputados, demandó que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), testifique el proceso y fallo que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador dará sobre la empresa que construirá la refinería de “Dos Bocas”, a fin de evitar suspicacias, desinformación y guerra sucia entre las firmas interesadas en participar.

“Creo que es conveniente –indicó- que, en comisiones de Energía y de Presupuesto, pueda ser invitada la Secretaria Rocío Nahle a dar una explicación sobre los efectos generados por recortes en Pemex y, sobre todo, que dé cuenta del por qué competencias tan importantes, se hacen por la vía de la designación desechando el método más transparente que son los concursos públicos”.

Luego de criticar las acciones de López Obrador por manejar con carácter “privado” temas relacionados con Pemex, tal como este día en la refinería de Ciudad Madero, Tamaulipas; el legislador federal alertó que el tema de “Dos Bocas” y la “invitación directa” del gobierno mexicano a cuatro empresas (de acuerdo con la Secretaria de Energía Rocío Nahle, “para evitar corrupción, tráfico de influencias y aprovechar la experiencia de las mejores constructoras de refinerías del mundo”), está situándose ya en “un grado de riesgo” que pone en entredicho los compromisos contra la corrupción, el influyentismo, los moches y sobornos de esta administración.

“Esta obsesión de construir ‘Dos Bocas’, no tiene lógica económica ni rentabilidad social, generó una confrontación entre el Subsecretario de Hacienda, (Arturo) Herrera; la Secretaria (Rocío) Nahle y el Presidente de la República. Además, se ha filtrado que Leonardo Cornejo Serrano (subdirector de Proyectos de Pemex Transformación Industrial, PTI ) sería el titular para dirigir la obra de construcción de la refinería y –lamentablemente- este personaje forma parte de la trama orquestada por Odebrecht en México para conseguir contratos mediante sobornos y moches”, acusó.

Ortega Martínez planteó que la OCDE (de la que México es miembro desde hace ya casi 25 años y engloba a las economías más desarrolladas del mundo) tiene jurisdicción en el tema y por ello es conveniente que sea invitada a testificar, pues –incluso- realiza estudios y hace recomendaciones sobre contrataciones públicas en instituciones de nuestro país, entre ellas Petróleos Mexicanos.

Destacó que en estos momentos la vigilancia internacional será necesaria ya que, aunado a las estrategias seguidas por el gobierno de López Obrador para impulsar sus proyectos de infraestructura -desechando los concursos y haciendo todo mediante asignaciones directas y en privado- se suma la situación financiera de Pemex donde se ha anunciado un mayor recorte de personal; además de la preocupante salida de los tres únicos consejeros independientes que le quedaban, ante las presiones de la secretaria Nahle y de AMLO quien se niega a tener contrapesos que lo vigilen.

“Creo que la reacción de las calificadoras será delicada, ellos saben el importante papel que juegan los órganos autónomos, en este caso los Consejeros Independientes. Mala noticia para México y para Pemex”, comentó.

El legislador perredista mencionó que, de acuerdo con “Mexicanos contra la Corrupción”, prácticamente el 75 por ciento de los contratos asignados en los cien días de gobierno de López Obrador, han sido por la vía directa y apenas una cuarta parte ha tenido concursos. En todas ellas, citó, se ha despreciado el mecanismo más transparente y utilizado en el mundo que son los concursos con convocatoria pública y abierta.

Ya hay filtraciones, alertó, sobre actos de corrupción en dos de las cuatro empresas invitadas por este gobierno a construir la refinería en Tabasco (la estadounidense Bechtel con la ítalo-argentina Techint). Bechtel (cuyos directivos se reunieron desde septiembre pasado con AMLO, Nahle y Javier Jiménez Espriú) en privado para hablar sobre “Dos Bocas y la rehabilitación de otras seis refinerías) tiene antecedentes de ser ineficiente, incapaz de cumplir convenios y contratos. Supervisó -como administrador general- el proyecto de Cantarell, donde Pemex debió pagar doble costo. Los presupuestos se multiplicaron cien por ciento excediendo costos y elevándose el tiempo de entrega de la obra con un desempeño desastroso.

También, Paolo Rocca, uno de los principales dueños y directivos de Techint -empresa presentada por la secretaria de Energía como: “profesional, capaz, de las mejores del mundo y sin antecedentes de corrupción”- está demandado ante una corte de Nueva York por dar información falsa a los accionistas de dicha firma.

“Estas empresas -avaladas por Nahle y por el presidente López Obrador- están bañadas de fraudes, de engaños, y corrupción, lo que echa por debajo el ofrecimiento presentado por el presidente el 18 de marzo”, resumió Ortega Martínez.

Indicó finalmente que, en los próximos días y semanas, comenzará a surgir más información “porque en el mundo del petróleo hay una manifiesta inconformidad, reclamo y rechazo dado que se rompieron reglas internacionales para la construcción de estas obras, y una fundamental es el concurso público, transparente” que permita a compañías de todo el mundo elaborar planes, presentar proyectos, presupuestos y plazos para la terminación con márgenes de calidad aceptables.