PUNTALES: Infonavit, entre la ocurrencia y el tripartismo

Agustín Vargas *

El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), que dirige Carlos Martínez Velázquez, de nueva cuenta es motivo de una singular polémica, que por desconocimiento sobre la forma de operar de este fondo o por ocurrencias dictadas desde la cúpula del poder público (o ambas), ponen en entredicho el manejo de los recursos de ese organismo.Y es que el pasado lunes el Presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que se buscará la forma de que los créditos de Infonavit puedan entregarse sin intermediarios con la intención de que el interesado pueda construir una vivienda de mayor calidad y con ello, evitar también el descuido de casas, pues actualmente hay alrededor de 500 mil hogares en el abandono.

Así, sin “intervención” y de manera directa, es lo que el Jefe Ejecutivo propuso a decenas de familias que buscan adquirir un crédito del Infonavit para comprar una casa.

Las reacciones, por supuesto, surgieron casi de inmediato, pues para los industriales de la construcción afiliados a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), que preside Eduardo Ramírez Leal –por ciento reeligido ayer por un año más–  la pretensión del Presidente López Obrador de redirigir los recursos del Infonavit estaría fuera de norma, pues ese Instituto se rige por un consejo tripartita, es decir gobierno, empresarios y trabajadores.

Además, se tiene la certeza de que con la iniciativa del Presidente, la construcción podría ser tardada, cara y de calidad incierta.

Tampoco se debe perder de vista que los recursos del Infonavit son de los trabajadores y no es decisión del gobierno el uso de los mismos, pues de entregarse directamente el dinero a un trabajador, muy probablemente éste lo gastaría en otra cosa. Por tanto, el control para administrar esto sería muy complejo.

Esta es la segunda ocasión en este año que el Presidente de la República se refiere al manejo  los recursos del Infonavit como si se tratara de un fondo común, que se puede disponer de sus recursos sobre la base de ocurrencias y sin reglas previamente establecidas de manera colegiada.

La primera ocasión fue en febrero pasado, en el tema de los dos mil millones de pesos que entregó el fiscal Alejandro Gertz Manero al Presidente Andrés Manuel López Obrador, dinero que le pertenece al Infonavit, por lo que tal cantidad debió ser ingresada a las arcas de éste.

Pero no fue así, el mandatario lo entregó al llamado Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, recursos que según se dijo serán utilizados para el pago de los premios de la “rifa del avión” presidencial.

El tema de los recursos del Infonavit no es asunto menor y si muy delicado y sensible, pues se trata del patrimonio de una de las instituciones pilares de la seguridad social de los mexicanos. Desafortunadamente pocos se han detenido a pensar en ese asunto y menos quienes se supone deben velar por el bienestar de los trabajadores del país.

Las autoridades del Infonavit se han empeñado en hacer mutis sobre este escabroso tema, pues hasta la fecha no han mencionado nada sobre el particular.

El mismo lunes, luego del anuncio del Presiente López Obrador sobre la entrega directa de créditos, se pidió al director del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez y a su vocero una explicación sobre el tema, pero como en anteriores ocasiones, no hubo respuesta, pues el silencio para ellos es oro, o mejor dicho, es cuidar su cómoda chamba.

TFOVIS, degradados

La calificadora Fitch Ratings degradó ayer los bonos del Fovissste TFOVIE 12U a ‘BBB + (sf)’ de ‘A- (sf)’, como consecuencia de la rebaja de la calificación de incumplimiento en moneda local a largo plazo que recientemente hiciera de los bonos de México.

En un documento emitido a la comunidad financiera, Fitch destaca que las medidas implementadas para limitar la propagación del virus están afectando la economía de México, aunque, hasta la fecha, estas medidas no se han centrado en los empleados del sector público.

Debido a la incertidumbre actual y la lenta recuperación, Fitch aumentó su nivel de riesgo esperado para préstamos originados por el Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste), que dirige Agustín Rodríguez López.

Este aumento refleja las expectativas de Fitch sobre una desaceleración de la actividad económica, así como aumentos en el desempleo durante los próximos meses.

Estadounidenses contagiosos y acaparadores

Empresarios y ciudadanos de la franja fronteriza norte lanzaron un SOS al Gobierno Federal, en particular al canciller Marcelo Ebrard, para que se imponga algún control al ingreso de estadounidenses a nuestro país que realizan compras aprovechando el diferencial del tipo de cambio.

Afirman que no son revisados si son portadores del Covid-19 y pueden cruzar la frontera cuantas veces quieran en ambos sentidos, mientras que a muy pocos mexicanos se les permite ingresar al territorio de Estados Unidos a trabajar, como medida de protección contra la pandemia.

Sospechan que esa es la razón por la que ciudades como Tijuana y Mexicali, presentan un alto índice de contagios y Baja California es la tercera entidad de la República  con el mayor número de infectados y decesos a causa del coronavirus.

Se quejan también que esas oleadas de norteamericanos realizan compras de pánico y vacían las grandes tiendas y supermercados del lado mexicano, y no obstante que algunas se han visto obligadas a poner límites de compras, prolifera el “turismo hormiga” que deja en desabasto a la población local.

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*Periodista, director de la Revista Hábitat Mx