Omar Hernández Hernández, alumno de la Maestría en Ciencias e Ingeniería Ambientales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), obtuvo el segundo lugar en el concurso al mejor poster en la categoría de estudiantes de maestría de la 112 Exhibición y conferencia anual Air and waste management Association (A&WMA), celebrada del 25 al 28 de junio en la Ciudad de Quebec, Canadá.

La investigación Diseño técnico-económico para la implementación de un sistema fotovoltaico interconectado a la red de la Unidad Azcapotzalco fue presentada por Hernández Hernández en el A&WMA, en el que participan profesionales ambientales, líderes de la industria, investigadores, jóvenes profesionales y estudiantes de licenciaturas y posgrados quienes intercambian ideas acerca de nuevas soluciones para problemas de energía y salud, entre otros.

En ese marco se llevó a cabo una exposición de indagaciones realizadas por alumnos de licenciatura y posgrado de ocho países, que compitieron con sus respectivos carteles por los tres primeros lugares en las categorías de licenciatura, maestría y posgrado.

El alumno de la UAM conquistó el segundo lugar entre un conjunto de 50 trabajos con un proyecto que evalúa técnica y económica la posibilidad de implementar un sistema de paneles fotovoltaicos interconectados a la red eléctrica de esa sede académica, con el fin de abastecer el total de energía anual en la Institución.

El objetivo del proyecto, apoyado con recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, es demostrar que la propuesta es “técnicamente posible y económicamente viable”, ya que además del ahorro económico que implica no pagar el consumo de energía eléctrica, está el beneficio ambiental que se produce, al evitar la emisión de 61 mil 861 toneladas de bióxido de carbono a la atmósfera, durante la vida útil del sistema fotovoltaico planteado que es de 30 años.

La idea considera adicionalmente aprovechar dicho beneficio ambiental mediante la venta de bonos de carbono en el naciente mercado mexicano de bonos, detalló el alumno, quien es asesorado por doctora Lilia Rodríguez Tapia, investigadora del Departamento de Economía de la Unidad Azcapotzalco.

Respecto de las etapas de desarrollo en que se encuentra el plan, Hernández Hernández explicó que la metodología plantea tres pasos: primero estimar el nivel de demanda energética anual de la Unidad Azcapotzalco; la cual “hemos determinado en alrededor de cuatro millones 400 mil kilowatts por hora”.

Estas estimaciones se realizaron mediante una técnica estadística denominada series de tiempo, que para este trabajo implicó la recolección de datos de las facturas proporcionadas por la Unidad correspondientes a un periodo de siete años y ocho meses atrás. Con esta información “logramos identificar cuál es la tendencia y el comportamiento estacional del consumo eléctrico por año en el campus”.

Después se dimensionó el sistema fotovoltaico estimando la cantidad de energía solar que incide sobre la ubicación geográfica de la Unidad para después ajustar dicha cantidad a los niveles de captación que tendrían lo paneles solares a una inclinación de 24 grados y una orientación de 190 grados hacia el sur, que es el plano de captación más óptimo en este lugar.

Una vez obtenidos esos valores “procedimos a definir los principales componentes del sistema fotovoltaico, los cuales son el tipo de panel e inversor más adecuados para el proyecto, así como la cantidad requerida de estos componentes; ya que se trata de un sistema interconectado no se requieren acumuladores”.

Posteriormente se calculó la eficiencia que tendría la instalación, es decir, cuánta energía puede inyectarse a la red eléctrica de toda la que el sistema recibe.

La tercera etapa en desarrollo consiste en realizar la evaluación económica del proyecto y que demuestre la factibilidad económica del mismo.

El ingeniero químico por el Instituto Tecnológico de Oaxaca expuso que con toda esta información realizó una serie de simulaciones con un software, así como cálculos teóricos para estimar la producción energética de la instalación.

De acuerdo con su propuesta el sistema fotovoltaico sería colocado en las azoteas de los edificios H, “que sería el más factible”, K, D, F y E, una parte del edificio C y el de la Biblioteca, en otros como el edificio G no sería posible, debido a las instalaciones para los laboratorios que alberga.

De concretarse esta investigación, que deberá quedar terminada a finales de noviembre de este año, la UAM tendría un estatus como una universidad que se preocupa por el medio ambiente.