Propone PRD instalar en la Cámara de Diputados, una “Comisión para la Reconstrucción” que genere alternativas a los impactos del COVID-19 sobre los ámbitos económico, político y social del país

Nacional

El Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados, propone instalar una “Comisión para la Reconstrucción” de los sectores económico, político y social del país ante la crisis generada por el Covid-19. Antonio Ortega Martínez, integrante también de las comisiones de Hacienda  y Presupuesto de este recinto, explicó que dicha acción podría ser el inicio de un “pacto político” de la sociedad mexicana para enfrentar los problemas de la crisis sanitaria y sus efectos, al dar espacio y oportunidad a todas las voces para influir en la toma de decisiones que lleven a la recuperación de México.Ortega expuso que “la primera necesidad será la de allegarse recursos económicos inmensos por gobiernos que apenas vienen saliendo de crisis anteriores como la del 2008-2010; o con economías abrumadas por deudas públicas y con enormes carencias en infraestructura básica”. “Ahí –subrayó- tenemos un gran desafío”.

El legislador federal representó en esta oportunidad a las y los diputados perredistas en la Reunión Bilateral México-España convocada para discutir los temas: Cooperación Económica y Comercial, Retos en la Reconstrucción Económica y Social en la era Post-Covid; Prioridades de la Agenda Parlamentaria en la Era del Covid y Post-Covid; Retos y Funcionamiento del Parlamento y de las Instituciones Democráticas; Agenda de Desarrollo y Cooperación Interparlamentaria: Salud, Economía e Innovación y Políticas sociales;

En este marco, expuso que la cooperación económica debe organizarse alrededor de dos ejes: La reconstrucción de las instituciones democráticas y de la administración pública para hacerlas eficientes y lo menos costosas posible; así como el combate a la pobreza, ya que –alertó- “el número de pobres aumentará desmedidamente por la pandemia, las cuarentenas y el cierre de empresas”; pero además –recalcó-  “podría seguir aumentando en la siguiente etapa de regreso a la ‘nueva normalidad’ porque habrá disputas de mercados, nuevos actores y agentes; así como nuevas formas de producción y servicios que podrían presionar más la situación de las personas en sus ingresos, ahorro y capacidades productivas”.

“No podemos dejar que la pobreza avance porque, seguramente, será de un nuevo tipo: Dura, despiadada que podría incrementar los circuitos del delito y la violencia; alentar la participación política contra la democracia…. No podemos permitir que esta pobreza que está creando la pandemia, no encuentre políticas activas, acciones afirmativas que la combatan”, aconsejó.

El también miembro de los comités de Ética y de Decanos de la Cámara de Diputados dejó en claro que ante este nuevo contexto, “las instituciones democráticas serán duramente cuestionadas y demandadas, por lo que deben tener no solo capacidad de respuesta, sino ser vistas por la población como indispensables para la reconstrucción nacional y global”.

“La economía debe reconstruirse de una situación que todavía no podemos evaluar a cabalidad, con un enfoque muy decidido en la atención a la pobreza… Tomemos –planteó- la experiencia posterior al final de la Segunda Guerra Mundial: La reconstrucción de Europa incluyó a Alemania y Japón no sólo para salir de la destrucción, sino para ayudarles a encontrar caminos democráticos de gobierno.  De muchas maneras, España y la Unión Europea son herederas de ese esfuerzo exitoso”, aseguró.

Alertó que “intentar salidas meramente nacionalistas o, incluso, regionales; o peor aún, por bloques, el mundo correrá muchos riesgos” y expresó que la respuesta tiene que ser global: “España y México tienen mucho que aportarse y contribuir a la globalidad empezando por atender adecuadamente su problemática nacional”.

Se ha hablado de apoyar a las empresas, a las plantas productivas y a los trabajadores.  Nosotros -desde el partido de la Revolución Democrática- estamos propugnando por un “Ingreso Básico Universal” para combatir la pobreza y estimular el consumo.

“Es evidente -repuso- que el Covid-19 es una terrible conmoción para la economía mundial y lo puede ser todavía más en la medida en que no se le vea fin a la emergencia sanitaria. Las caídas previstas del Producto Interno Bruto en prácticamente todas las economías del mundo como consecuencia del virus, nos aseguran un período post-pandemia de fuertes convulsiones sociales y políticas cuyo origen será la crisis económica”.

Ante este escenario preocupante, el legislador lamentó que en México haya -a estas alturas- dos visiones radicalmente diferentes sobre los impactos y efectos de la crisis, pues mientras el Presidente de la República habla que “la crisis va de salida”, que “es pasajera”, que “ya tocamos fondo e iniciamos la recuperación”; diversos organismos institucionales hablan de la pérdida de 10 millones de empleos (tan solo un millón de formales en lo que va de la pandemia) y una caída del PIB de más de dos dígitos.

La alternativa que se propone entonces –con base en la experiencia española- es la formación de una “Comisión para la reconstrucción económica” en México.

“La Cámara de Diputados, con humildad pero con responsabilidad, debería asumirla como una iniciativa de provecho para dar espacio al debate democrático y plural, dar oportunidad a que los actores importantes participen en la decisión de qué hacer después de los impactos de la crisis sanitaria en el terreno económico”, dijo.

Antonio Ortega recordó finalmente que sindicatos y organizaciones empresariales ya han propuesto alternativas a la crisis, igual que universidades, y representantes de la academia; pero no tenido un cauce importante para ser tomados en cuenta; de ahí la relevancia de generar un nuevo ente como la Comisión para la Reconstrucción que coadyuvaría enormemente para sacar fortalecido a México de esta crisis.

Por otra parte, Ortega Martínez denunció que la ausencia de labores ordinarias en las cámaras de Diputados y Senadores, ha propiciado una especie de vacío que ha utilizado el Ejecutivo para apropiarse de facultades que no le competen dañando con ello, el equilibrio y la gobernabilidad que, en grado de deterioro importante, puede convertirse en crisis política.

Concretó destacando que ya hay en la Comisión de Prácticas y Régimen Parlamentario de la Cámara de Diputados un debate y esfuerzo para incorporar -en crisis como esta- el trabajo legislativo virtual, organizar la labor de las comisiones, los debates, dictámenes que se presentarán al Pleno y, en dado extremo, la decisión de las votaciones a distancia.