El Programa Universidad Accesible de la Casa abierta al tiempo contribuye a que personas con alguna discapacidad física logren cursar estudios de educación superior en México, donde sólo uno de cada 20 hombres y mujeres en esa condición arriba a la formación profesional.

Emprendido en 2018 por alumnos, académicos y administrativos de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), este proyecto –en el que colaboran los doctores Alejandro Cerda García, Consuelo Chapela Mendoza, Dulce María García Lizárraga y Javier de la Rosa Rodríguez– adquiere relevancia en un momento en el que se transita hacia un modelo de educación a distancia que debiera también considerar a aquellos miembros de la Institución con características especiales.

La discapacidad no está en el individuo, sino en la sociedad que lo rodea, es decir, no es un rasgo particular, sino de colectividades que no han logrado transformarse y eliminar barreras, por lo que todavía “tenemos mucho que avanzar hacia la accesibilidad”, afirmó el doctor Cerda García.

Cuando surgió esta iniciativa se pensaba que eran pocos los integrantes de la comunidad en esta circunstancia, sin embargo, la Oficina de Becas de la Rectoría General registra la entrega trimestral de 966 apoyos del tipo en las cinco sedes; sólo en la de Xochimilco son alrededor de 355 los beneficiados, aunque la UAM puede promover la posibilidad de asistir aun más al alumnado con discapacidad.

Más allá de que gran parte de las universidades públicas se pronuncia en favor del derecho de todos a la educación superior, no ha sido sencillo definir las estrategias necesarias y suficientes para ir en esa dirección, no obstante, entre las propuestas está que el examen de ingreso a la UAM sea también en lenguaje braille y con intérpretes de la lengua de señas en áreas clave de la Casa abierta al tiempo, señaló el profesor del Departamento de Educación y Comunicación.

Otra idea es crear una biblioteca para sujetos con problemas de visión, que además de la adquisición de materiales didácticos nuevos aliente que la producción editorial de la División de Ciencias Sociales y Humanidades, inicialmente, sea en formatos de uso para todos.

Un protocolo de actuación para docentes y personal administrativo sobre métodos didácticos innovadores está en espera de ser aprobado por las instancias correspondientes y prevé evitar la segregación de estas personas en las aulas de la UAM, que en su posición como una de las principales universidades públicas de México contribuye a que este sector de la sociedad se desarrolle en forma plena, desde su aspiración a ingresar y concluir estudios superiores.

No se trata de una concesión o acto de benevolencia, sino de una facultad consignada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, además de que forma parte de las leyes de Inclusión para Personas con Discapacidad federal y de Atención Prioritaria para las Personas con Discapacidad de la Ciudad de México, así como de los reglamentos de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, sostuvo el académico.

El impulso de este Programa ha significado marchar a contra corriente, porque si bien hay una disposición general, todavía no existe instancia a la cual este grupo de la comunidad pueda acudir.

El investigador adelantó que el libro Para abrir una casa abierta: diálogos sobre accesibilidad en la universidad pública en México se encuentra en proceso de publicación por las unidades Lerma y Xochimilco.

Por último recordó que el movimiento internacional de vida independiente postula que “nada sobre nosotros sin nosotros” y que “no podemos avanzar ética ni significativamente en acciones hacia la accesibilidad ese objetivo si no están ellos presentes y si no son quienes protagonizan y marcan el rumbo de las acciones que hay que llevar a cabo”.

Los alumnos, profesores y trabajadores administrativos pueden mantenerse en contacto con este proyecto a través de la página de Facebook: Universidad Accesible UAM-X.